La obesidad como factor de riesgo para la apnea obstructiva del sueño

original web (35)

La creciente prevalencia de la obesidad está impulsando un aumento en los casos de apnea obstructiva del sueño, una condición que afecta la respiración durante el descanso y que puede provocar importantes consecuencias para la salud.

Así lo señaló el neumólogo, Dr. Roberto Martínez, quien identificó al exceso de peso como el principal factor de riesgo para desarrollar esta enfermedad. “Entre los factores de riesgo de apnea del sueño, la obesidad es el número uno”. Según explicó, el aumento de tejido alrededor de la garganta favorece el colapso de la vía aérea mientras la persona duerme, provocando las pausas respiratorias características de la condición.

Un problema que ya afecta a niños y adolescentes

Aunque tradicionalmente se ha asociado con los adultos, la apnea del sueño también está apareciendo con mayor frecuencia en edades tempranas debido al incremento de la obesidad infantil.

El especialista advirtió que muchos niños con sobrepeso presentan signos que pueden pasar desapercibidos, como somnolencia durante el día, dificultades para concentrarse o cansancio excesivo. “Muchos de esos niños están desarrollando desde temprano episodios de apnea del sueño y están desarrollando la condición por su obesidad”.

a4f3d17318594b25b48c4579eac56c71

Además, recordó que estos pacientes también presentan mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares a edades más tempranas.

El tratamiento de la apnea del sueño suele incluir dispositivos especializados que ayudan a mantener abierta la vía respiratoria durante la noche. Sin embargo, cuando existe obesidad, la reducción de peso puede contribuir significativamente a disminuir la severidad de la enfermedad.

De acuerdo con el Dr. Martínez, algunos pacientes pueden experimentar mejoras importantes al alcanzar un peso saludable. “Si es por obesidad y yo tengo pérdida de peso y logro entrar a mi peso ideal, muchas de estas condiciones se revierten entre un 60 % y un 80 % de la severidad”.

No obstante, aclaró que la pérdida de peso no debe sustituir el tratamiento inicial de la apnea. “Primero me evalúo, comienzo mi tratamiento y luego trabajo en controlar los factores de riesgo”, señaló.

Un asunto de salud, no de apariencia

El neumólogo enfatizó que el control del peso debe entenderse desde una perspectiva médica y no únicamente estética.

“Ahora bajar de peso es un asunto de salud, no de cómo me veo, sino de cuánta salud tengo”, concluyó el Dr. Roberto Martínez.

Ante el aumento de la obesidad en la población, los especialistas recomiendan prestar atención a síntomas como ronquidos frecuentes, somnolencia diurna y fatiga persistente para detectar tempranamente posibles casos de apnea del sueño.

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email