Cinco residentes de Estados Unidos desarrollaron infecciones por micobacterias no tuberculosas después de someterse a cirugías de estiramiento facial con el mismo cirujano en un hospital de Jalisco, México, entre abril y septiembre de 2025. La investigación, coordinada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos y el Ministerio de Salud de México, identificó fallas en la esterilización del instrumental quirúrgico durante una inspección realizada en febrero de 2026.
Según el informe de los CDC, tres de los casos presentaron infecciones por Mycobacterium abscessus con perfiles genéticos estrechamente relacionados, lo que sugiere una posible fuente común. Los otros dos casos involucraron diferentes tipos de micobacterias: uno correspondió a Mycobacterium fortuitum y el otro a M. abscessus de un tipo genético distinto. Aunque estos resultados no los vinculan al mismo grupo genético, no descartan una posible exposición a una fuente compartida en el hospital o su entorno.
Los síntomas aparecieron en una mediana de 33 días después de la cirugía, aunque el intervalo osciló entre 4 y 112 días. En uno de los casos, una paciente comenzó a desarrollar acumulaciones de líquido en la cara y el cuello ocho días después del procedimiento y necesitó antimicrobianos y cuatro intervenciones para drenar los seromas. Los cinco pacientes recibieron atención en Estados Unidos. No se registraron muertes, aunque algunos continuaban en tratamiento, incluidos procedimientos para tratar cicatrices y deformidades.
Las micobacterias no tuberculosas son microorganismos ambientales que pueden provocar infecciones después de procedimientos quirúrgicos. M. abscessus, en particular, puede ser difícil de diagnosticar y tratar. Los cultivos bacterianos rutinarios pueden no ser suficientes para detectarla, por lo que suele requerirse un cultivo específico para bacilos acidorresistentes. Estas infecciones pueden ser graves incluso en personas sin enfermedades que comprometan su sistema inmunitario.
Durante la inspección del centro médico en febrero de 2026, las autoridades identificaron deficiencias en los procesos de esterilización. Como consecuencia, se cerró el área quirúrgica y se confiscaron los instrumentos del cirujano investigado. Los CDC y las autoridades sanitarias mexicanas solicitaron, además, una lista de residentes estadounidenses atendidos en el hospital entre abril y septiembre de 2025 para identificar posibles casos adicionales. Al 19 de octubre de 2026, se habían confirmado cinco casos en residentes de cuatro estados de Estados Unidos.
El informe también destaca las dificultades para detectar oportunamente brotes vinculados al turismo médico, ya que las infecciones extrapulmonares por micobacterias no tuberculosas no son de notificación obligatoria a nivel nacional en Estados Unidos. Los CDC recomiendan considerar estas infecciones cuando una persona presenta complicaciones después de una cirugía estética, especialmente si el procedimiento se realizó fuera de su país de residencia. La vigilancia, la notificación temprana y la coordinación internacional son fundamentales para reconocer posibles brotes y facilitar el diagnóstico y tratamiento oportunos.
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