Una bebé de 6 meses desarrolló un agresivo hemangioma infantil en la nariz que evolucionó rápidamente hacia ulceración severa, necrosis facial e infección persistente, pese al uso de propranolol, considerado actualmente el tratamiento estándar para este tipo de tumores vasculares benignos.
Los médicos documentaron que la lesión empeoró incluso después del aumento de las dosis del medicamento, con destrucción progresiva de la piel y aparición de tejido necrótico. La paciente también presentaba múltiples hemangiomas hepáticos, lo que obligó a realizar estudios avanzados y un manejo multidisciplinario con especialistas en dermatología, infectología, hematología y neurointervencionismo.
Durante la hospitalización, la bebé requirió antibióticos intravenosos de amplio espectro tras detectarse infecciones bacterianas asociadas a la lesión ulcerada. A pesar de intentar otros tratamientos como corticosteroides y sirolimus, el hemangioma continuó deteriorándose rápidamente y aparecieron nuevas áreas negras de necrosis en pocos días.
Ante la progresión del daño tisular, el equipo médico sospechó una rara reacción paradójica al propranolol, fenómeno descrito en algunos casos severos en los que la vasoconstricción excesiva puede provocar isquemia y empeorar la ulceración. Finalmente, se decidió realizar escleroterapia con bleomicina mediante una técnica guiada por fluoroscopia.
Tras el procedimiento, los especialistas observaron una rápida cicatrización de la lesión, mejoría marcada de las áreas necróticas y estabilización progresiva del hemangioma. La paciente logró ser dada de alta semanas después en buenas condiciones clínicas.
Los autores destacan que los hemangiomas infantiles afectan aproximadamente al 4% a 5% de los bebés y que, aunque la mayoría desaparece espontáneamente, algunos pueden desarrollar complicaciones graves como ulceración, infección, sangrado o destrucción tisular, especialmente durante la fase de crecimiento acelerado.
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