Aunque los avances en el manejo del derrame cerebral han permitido reducir la discapacidad y salvar vidas, los especialistas advierten que uno de los principales retos en Puerto Rico sigue siendo el acceso oportuno a centros con programas especializados de stroke.
Para Carlos Torres, gerente de la Unidad y Programa de Stroke del Hospital Auxilio San Pablo en Bayamón, el desafío va más allá de la atención clínica individual y requiere fortalecer la capacidad del sistema de salud para responder a esta emergencia neurológica en distintas regiones de la isla.
“Lo que necesitamos básicamente es más apoyo de los otros hospitales y que se unan y hagan más centros, porque aunque nosotros somos el centro primario del área metro, queremos que otros hospitales imiten esta iniciativa para beneficio de todos”, expresó Torres.
Un modelo que puede expandirse
Los programas especializados de stroke integran personal entrenado, protocolos estandarizados y sistemas de respuesta rápida que permiten evaluar y tratar al paciente en cuestión de minutos. “El reto mayor básicamente es el equipo. Necesitamos más personas atrevidas a trabajar con este tipo de pacientes y más profesionales especializados en estos protocolos”, señaló Torres.

Según explicó, aunque no todos los hospitales cuentan con la misma capacidad tecnológica o los mismos recursos, sí pueden implementar estrategias iniciales que permitan acelerar la atención y mejorar las probabilidades de recuperación.
La importancia de iniciar el tratamiento a tiempo
Los especialistas destacaron que algunos centros ya cuentan con protocolos para iniciar tratamientos de emergencia antes de transferir al paciente a hospitales con mayores capacidades diagnósticas y terapéuticas.
“Hay hospitales que administran el trombolítico allá y luego nos transfieren al paciente porque aquí se pueden hacer otras intervenciones o darle seguimiento especializado”, explicó Johanys Pérez, coordinadora del Programa de Stroke del Hospital Auxilio Mutuo San Pablo en Bayamón. Este modelo permite que el paciente reciba atención dentro de la ventana terapéutica crítica mientras se coordina su traslado a un centro especializado.
Educación y coordinación para salvar vidas
Además de fortalecer la infraestructura hospitalaria, los coordinadores enfatizaron la necesidad de continuar educando tanto a profesionales de la salud como a la comunidad sobre los síntomas de alarma y la importancia de buscar atención inmediata.
“Parte de nuestro programa es salir también a la comunidad a dar el mensaje y las alarmas para que lleguen al hospital lo más pronto posible”, indicó Pérez.
Para ambos especialistas, ampliar la red de hospitales preparados para atender stroke representa una oportunidad para reducir desigualdades geográficas, mejorar el acceso a tratamientos especializados y aumentar las probabilidades de recuperación de los pacientes en toda la isla.









