Aunque la vacuna contra el rotavirus forma parte de los programas rutinarios de inmunización infantil en más de 140 países, este virus continúa siendo responsable de aproximadamente una cuarta parte de las muertes por diarrea en niños menores de 5 años a nivel mundial.
Una investigación internacional publicada en The Lancet Child & Adolescent Health aporta nueva evidencia sobre el impacto de la vacunación en los casos más graves. El análisis encontró que los niños que habían recibido al menos una dosis de la vacuna presentaban una efectividad del 75,8 % contra la muerte por gastroenteritis aguda positiva para rotavirus.
No obstante, cuando se analizaron las muertes por gastroenteritis aguda independientemente de su causa, la efectividad estimada fue de 20,8 %, con un intervalo de confianza que incluyó la posibilidad de que no existiera un efecto estadísticamente significativo.
Casi 14 veces mayor riesgo de muerte
El estudio, dirigido por Mary Moran, PhD, MPH, de la División de Enfermedades Virales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), analizó información de 27.252 niños menores de 5 años, de entre 3 meses y 4 años, atendidos en hospitales o departamentos de emergencia.
Los investigadores utilizaron datos recopilados entre julio de 2007 y agosto de 2023 en 22 países, como parte del estudio multinacional MNSSTER-V.
Entre los participantes, la gastroenteritis aguda se definió como la presencia de al menos tres episodios de diarrea no sanguinolenta y no crónica en un periodo de 24 horas.
Uno de los hallazgos más relevantes fue que los niños sin registro de vacunación contra el rotavirus fueron casi 14 veces más propensos a morir por gastroenteritis aguda que aquellos que habían recibido al menos una dosis. “Como los lactantes más pequeños tienen mayor probabilidad de morir por gastroenteritis aguda y rotavirus, este estudio respalda la vacunación oportuna contra el rotavirus en todos los entornos”, señalaron Moran y sus colegas.
Los autores también destacaron la importancia de ampliar la cobertura de vacunación entre niños con enfermedades crónicas, debido a que este grupo presenta una mayor mortalidad asociada con la diarrea.
África concentró la mayoría de los casos fatales
De los 22 países incluidos en el análisis, 16 reportaron al menos una muerte por gastroenteritis aguda. Doce de ellos estaban en África, mientras que cuatro de los seis países que no registraron muertes pertenecían a Europa.
El análisis también identificó diferencias relacionadas con el entorno de atención. En los países que reportaron muertes, alrededor del 9 % de los hospitales participantes estaban ubicados en zonas rurales.
Entre los niños atendidos en hospitales rurales, el 10 % no había recibido ninguna dosis de la vacuna contra el rotavirus, frente al 5,8 % de los niños atendidos en hospitales urbanos o periurbanos. El rotavirus fue detectado en el 27,3 % de los niños dados de alta, pero solo en el 14,8 % de aquellos que fallecieron.
La vacunación también mostró beneficios frente a enfermedad grave
En los países donde no se reportaron muertes por gastroenteritis aguda, haber recibido al menos una dosis de la vacuna se asoció con una efectividad del 53 % contra la gastroenteritis aguda positiva para rotavirus que requirió atención en urgencias u hospitalización.
Entre los niños que fallecieron y dieron negativo para rotavirus, aquellos con infección por rotavirus presentaron con mayor frecuencia ausencia de terapia de rehidratación y de vacunación. En concreto, el 21,7 % de los niños que murieron con rotavirus no había recibido terapia de rehidratación, frente al 13 % de quienes dieron negativo. Asimismo, el 17,4 % de los fallecidos con rotavirus no había recibido ninguna dosis de la vacuna, frente al 12,7 % de los niños fallecidos sin infección por rotavirus.
En un editorial que acompañó la investigación, Daniel Hungerford, PhD, y Latif Ndeketa, MBBS, PhD, de la Universidad de Liverpool, señalaron que los resultados representan una de las evidencias multicéntricas más sólidas hasta la fecha sobre la capacidad de las vacunas contra el rotavirus para reducir la mortalidad asociada con la enfermedad diarreica.
Sin embargo, los expertos señalaron una cuestión todavía pendiente: investigaciones previas han mostrado que la efectividad de la vacuna contra la enfermedad grave puede disminuir considerablemente durante el segundo año de vida en países de ingresos bajos y medios, un fenómeno que no se ha observado de la misma manera en países de ingresos altos. “Si la protección contra la mortalidad disminuye de la misma manera sigue siendo desconocido”, advirtieron los editorialistas.
Según los expertos, responder esta pregunta podría ayudar a explicar por qué la mortalidad asociada al rotavirus continúa siendo elevada en algunos países de ingresos bajos y medios.
Vacunación y otras medidas deben ir de la mano
Los autores del editorial plantearon que mejorar los resultados después de la vacunación en países de ingresos bajos y medios requerirá combinar diferentes estrategias, entre ellas vacunación al nacimiento, nuevas vacunas inyectables y programas de inmunización más equitativos.
No obstante, enfatizaron que estas medidas deben acompañarse de inversiones sostenidas en sistemas de salud, nutrición, agua potable, saneamiento e infraestructura social.
El estudio tuvo algunas limitaciones. Entre ellas, los investigadores señalaron que otras infecciones simultáneas o enfermedades subyacentes pudieron contribuir a las muertes. Además, los datos sobre vacunación y los resultados de las pruebas de rotavirus faltaban con mayor frecuencia entre los niños que fallecieron que entre quienes sobrevivieron. También existieron diferencias en el tamaño de las muestras entre los países participantes, lo que pudo generar una mayor representación de determinados territorios.
Los resultados refuerzan el papel de la vacunación contra el rotavirus como herramienta para prevenir muertes infantiles asociadas a la gastroenteritis por este virus, particularmente en contextos donde la enfermedad continúa representando una importante carga de mortalidad.
Aunque el efecto sobre las muertes por gastroenteritis de cualquier causa fue menos concluyente, la elevada protección observada frente a las formas mortales asociadas específicamente con el rotavirus respalda la importancia de mantener altas coberturas de inmunización infantil y garantizar que los niños reciban la vacuna en el momento recomendado.









