La migraña continúa siendo subdiagnosticada y diagnosticada tardíamente, en parte porque los pacientes pueden tener dificultad para describir los síntomas que acompañan al dolor y porque los episodios frecuentes llegan a normalizarse.
“La realidad es que muchas veces los pacientes y la gente en general normaliza el dolor y tener dolor frecuentemente no es normal”, explicó la Dra. María E. García Ayala, Presidenta de la Academia Puertorriqueña de Neurología. La especialista recordó que la migraña es una condición neurológica compleja que incluye mucho más que dolor de cabeza.
La historia clínica puede revelar la migraña
El diagnóstico puede comenzar con una evaluación clínica detallada. Un episodio típico puede durar entre 4 y 72 horas y acompañarse de náuseas o vómitos, fotofobia o fonofobia. El dolor suele presentar características como ser unilateral, pulsátil, de intensidad moderada o severa y empeorar con la actividad física.

“La migraña se diagnostica por todos los síntomas que tiene asociado como tal”, señaló la neuróloga. Identificar este patrón permite orientar el diagnóstico desde la consulta primaria y determinar cuándo son necesarios estudios adicionales.
Las señales que cambian la evaluación
Antes de asumir que un dolor de cabeza corresponde a una migraña, es fundamental identificar banderas rojas que puedan indicar una cefalea secundaria.
Entre ellas, la especialista mencionó el inicio de dolores de cabeza después de los 50 años, un dolor que está empeorando o que resulta particularmente incapacitante, así como síntomas neurológicos, convulsiones, vómitos persistentes o debilidad de un lado del cuerpo.
“Todas estas requieren una evaluación para dolor de cabeza secundario”, afirmó la especialista. Dependiendo de los hallazgos de la historia clínica y el examen físico, el paciente puede requerir laboratorios o estudios de neuroimagen.
La clave, según explicó la experta, es no asumir que todo dolor de cabeza es una migraña: “La realidad es que hay que evaluarlo para un dolor de cabeza secundario y no primario”.
¿Cuándo debe intervenir neurología?
La atención primaria puede manejar muchos pacientes con migraña, particularmente cuando existe una buena respuesta al tratamiento. Sin embargo, algunos requieren escalamiento terapéutico o evaluación especializada.
“Hay pacientes que cuando se les empieza los medicamentos, responden rápidamente. Hay otros que vamos lo que llamamos escalando en terapia”, explicó la presidenta.
Cuando se trata de una migraña crónica difícil de controlar, especialmente si no mejora con tratamientos orales o inyectables, puede ser necesario recurrir a un especialista en cefaleas. Estos profesionales también cuentan con procedimientos que no necesariamente forman parte del entrenamiento habitual de otras especialidades.
Reconocer la migraña temprano permite, por tanto, no solo iniciar un tratamiento adecuado, sino también identificar al paciente que necesita una evaluación diferente antes de que un dolor de cabeza persistente sea simplemente normalizado.
Como resume la especialista: “Tener dolor frecuentemente no es normal”. En atención primaria, escuchar cómo comienza, cuánto dura, qué síntomas lo acompañan y cómo está evolucionando puede ser el primer paso para cambiar el curso de la enfermedad.








