El cáncer de seno continúa siendo el tipo de cáncer más diagnosticado en Puerto Rico y la principal causa de muerte por cáncer entre mujeres, según recordó la doctora Yania López, radióloga en imágenes de mama, durante su reciente conferencia sobre prevención y detección temprana.
“La incidencia… en Puerto Rico, en el 2018… cáncer de mamá fue el cáncer que más se dio en Puerto Rico”, señaló la especialista. Aunque reconoció mejoras en la mortalidad, advirtió que “todavía sigue siendo la razón principal por la que las mujeres se mueren de cáncer en este país”.
Factores de riesgo: cuáles podemos controlar y cuáles no
La Dra. López subrayó que el cáncer de seno es una condición multifactorial. Hay elementos que no dependen de la paciente, como la edad, la genética y los antecedentes familiares. “La edad es uno de los factores que no podemos cambiar… Estamos aquí porque todos vamos a viejo, gracias a Dios”, expresó.
También recordó que los antecedentes personales, como biopsias previas o haber recibido radiación en el pecho, elevan significativamente el riesgo. “Es bien importante conocer la genética y conocer el riesgo para poder manejarlo”, afirmó.
En cuanto a los factores modificables, habló sobre el impacto del estilo de vida, incluyendo el manejo emocional. “Si usted tiene mucha ansiedad, pues vaya al psiquiatra… no nos podemos automedicar con el alcohol”, mencionó, destacando cómo hábitos poco saludables pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer.
Terapia hormonal: no es blanco o negro
Aunque las guías tradicionales recomiendan evitar terapia hormonal de reemplazo, la especialista aclaró que este tema requiere matices. “Hay incluso tipos de terapia hormonal que nos protegen contra el cáncer de mamá”, explicó. Sin embargo, insistió en que factores como la edad al comenzar tratamiento y la duración del mismo influyen directamente en el riesgo.
Asimismo, la doctora enfatizó la importancia de que cada mujer conozca su riesgo individual desde una edad temprana. “A partir de los 25 años… debe saber cuál es su riesgo”, señaló la experta.
Existen modelos accesibles en línea para calcularlo, como Tyrer-Cuzick, que ella destacó por incorporar más variables: “Este test incluye… la genética, los antecedentes familiares y también la densidad del seno”.
Por otra parte, la densidad del seno es un elemento clave porque puede disminuir la sensibilidad de la mamografía tradicional. “No solamente tener senos densos nos va a poner a mayor riesgo… sino que va a ser más difícil encontrar el cáncer”, señaló la experta.
Recordó que esta información aparece en el informe de mamografía y debe ser comprendida por cada paciente. Senos heterogéneamente densos o extremadamente densos hacen más retador detectar lesiones pequeñas.
Mamografía y tomosíntesis: el estándar recomendado
“La mamografía es la única herramienta probada que sabemos que mejora la sobrevida… por eso la mamografía salva vidas”, insistió López. No obstante, recomendó realizar siempre el estudio con tomosíntesis, explicando su ventaja de forma creativa con una analogía: “Fui a la panadería, compré un pan y le hice una tomosíntesis… las cosas se ven mejores, encontramos más cosas pequeñas y más tempranas”.
En ese sentido, las resonancias mamarias, aunque más sensitivas, generan mayor cantidad de falsos positivos y no son para todas las mujeres. “Si usted es una persona que tiene un alto riesgo, pues entonces esta herramienta es para usted”, aclaró.
Para quienes no toleran la resonancia por claustrofobia, existe la mamografía con contraste, que también permite visualizar la actividad vascular de los tumores. “Los tumores crean vasos sanguíneos… y por lo tanto acumulan contraste”, explicó.
La doctora López recalcó que la detección temprana sigue siendo la estrategia más efectiva: “Es importante encontrar ese cáncer a tiempo para poderlo tratar a tiempo y que la sobrevida sea mejor”.
Su mensaje final fue enfático: conocer el riesgo personal, entender la densidad mamaria y utilizar la tecnología adecuada puede salvar vidas.









