La progresión de una infección sinusal común puede amenazar la visión y la función neurológica cuando se extiende más allá de los senos paranasales. Los autores advierten que las complicaciones orbitarias e intracraneales representan formas graves de sinusitis aguda, observadas en pacientes que desarrollaron abscesos orbitarios, celulitis orbitaria y colecciones intracraneales tras un cuadro inicial aparentemente no complicado.
En los casos descritos, los pacientes presentaron dolor periorbitario intenso, proptosis, alteraciones visuales y cefalea persistente, signos que indicaron extensión infecciosa hacia estructuras vecinas. La proximidad anatómica entre senos paranasales, órbita y cavidad craneal facilita la diseminación directa o a través del sistema venoso, permitiendo que la infección comprometa tejidos profundos en ausencia de intervención temprana.
El diagnóstico se sustentó en tomografía computarizada y resonancia magnética, que permitieron identificar la extensión orbitocraneal de la infección y la presencia de abscesos, hallazgos determinantes para la conducta terapéutica. El manejo incluyó antibioticoterapia de amplio espectro combinada con drenaje quirúrgico dirigido, estrategia que permitió controlar la infección y prevenir secuelas mayores en los pacientes evaluados.
El reporte enfatiza que la sinusitis no debe considerarse siempre un proceso benigno, especialmente cuando los síntomas persisten, progresan o no responden al tratamiento inicial. La identificación temprana de signos de alarma y la intervención multidisciplinaria oportuna resultan determinantes para evitar pérdida visual irreversible o daño neurológico permanente.
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