Uganda fue declarada oficialmente libre de ébola, luego de completar 42 días sin registrar nuevos casos, el periodo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para confirmar la interrupción de la transmisión del virus.
El Ministerio de Salud de Uganda informó que el último paciente recibió el alta el 16 de junio y que todos los contactos identificados cumplieron el seguimiento epidemiológico de 21 días sin evidencias de nuevos contagios. Las autoridades también señalaron que la vigilancia reforzada no detectó transmisión comunitaria.
El brote registrado en Uganda estuvo relacionado con casos importados desde la República Democrática del Congo, país que enfrenta una emergencia sanitaria por la rápida propagación del virus. En territorio ugandés se confirmaron 20 casos, sin que se documentara una expansión sostenida de la enfermedad.
Sin embargo, el panorama en el Congo sigue siendo crítico. Las autoridades sanitarias han confirmado 3.262 casos y 1.437 muertes, cifras que convierten este brote en uno de los más acelerados de la historia del país y que podrían superar el mayor registro previo en los próximos días.
El virus responsable corresponde a la variante Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado, lo que dificulta aún más las labores de control y respuesta.
Durante la emergencia, Uganda implementó medidas para contener la transmisión, entre ellas la suspensión temporal del transporte y de vuelos hacia el Congo, además del aplazamiento de eventos masivos y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica en las zonas fronterizas.
Especialistas recuerdan que el rastreo de contactos, el aislamiento oportuno y la vigilancia activa continúan siendo las herramientas más eficaces para frenar la propagación del ébola, una enfermedad viral que puede provocar fiebre hemorrágica grave y presenta una elevada tasa de mortalidad si no se controla rápidamente.
Fuente original aquí









