El equipo de cardiología del Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe realizó con éxito el primer procedimiento en San Juan utilizando el sistema TriClip, una tecnología de reparación transcatéter que permite tratar la insuficiencia tricuspídea sin necesidad de cirugía a corazón abierto.
La regurgitación tricuspídea, una condición en la que la válvula no cierra correctamente y permite el flujo retrógrado de sangre, afecta especialmente a adultos mayores y puede causar fatiga, dificultad respiratoria e hinchazón, impactando significativamente la calidad de vida.
El Dr. Edwin Pérez destacó que “este procedimiento permite reparar la válvula mediante un enfoque mínimamente invasivo, mejorando los síntomas y la calidad de vida de los pacientes que no eran candidatos a cirugía”.
El sistema TriClip, desarrollado por Abbott, se introduce a través de la vena femoral mediante un catéter y utiliza una técnica de reparación de borde a borde para reducir la fuga valvular. Este abordaje permite que el corazón bombee de manera más eficiente y representa una alternativa innovadora frente a opciones tradicionales limitadas y de alto riesgo.
Históricamente, esta enfermedad ha sido subdiagnosticada y poco tratada. Sin embargo, la disponibilidad de tecnologías como TriClip marca un avance clave en la detección y manejo temprano de esta condición, que puede progresar hacia insuficiencia cardíaca o arritmias si no se interviene a tiempo.
Por su parte, Alexandra Ortiz, especialista clínica en Abbott, señaló que “la llegada de esta tecnología a Puerto Rico representa un paso importante para ampliar el acceso a terapias cardíacas estructurales avanzadas en la isla”.
Este hito posiciona a Puerto Rico dentro de la adopción de innovaciones cardiovasculares de vanguardia y refuerza el acceso a tratamientos más seguros, efectivos y menos invasivos para los pacientes.









