Autores: Dr. Ricardo J. Fernández-de Thomas, MD Neurocirujano Sub-especialidad en Cirugía Compleja de Columna Vertebral, Mínimamente Invasiva, Robótica y Deformidad y Dr. Humberto Guzmán Pérez, MD Cirujano Ortopeda Pediátrico Sub-especialidad en Ortopedia Pediátrica y Escoliosis.
La escoliosis es una condición que afecta a millones de niños y adolescentes alrededor del mundo. Aunque muchas personas piensan que se trata simplemente de una «espalda torcida», en realidad es una deformidad tridimensional de la columna vertebral que incluye una curvatura anormal acompañada de rotación vertebral. Esta alteración puede provocar asimetría de los hombros, prominencia de las costillas, desnivel de la cintura y cambios en la postura.
Existen varios tipos de escoliosis. La escoliosis congénita ocurre cuando existe una anomalía en el desarrollo de las vértebras desde el nacimiento. La escoliosis neuromuscular se observa en pacientes con condiciones como parálisis cerebral, espina bífida o distrofias musculares. Sin embargo, la forma más frecuente es la escoliosis idiopática, cuya causa exacta continúa siendo desconocida a pesar de décadas de investigación.
La escoliosis idiopática del adolescente afecta predominantemente a niñas y suele progresar durante los periodos de crecimiento acelerado. Por esta razón, la detección temprana es fundamental. Padres, maestros, pediatras y médicos primarios deben estar atentos a signos como hombros desiguales, una escápula más prominente, inclinación del tronco o asimetría de la cintura.
La evaluación por un especialista incluye un examen físico detallado y estudios radiográficos que permiten medir la magnitud de la curva y determinar si existe progresión. Además, la evaluación de la madurez esquelética y del potencial de crecimiento restante es uno de los factores más importantes para estimar el riesgo de progresión y seleccionar el tratamiento adecuado.
¿Cuándo debe referirse un paciente a un especialista?
Los médicos primarios y pediatras desempeñan un papel fundamental en la detección temprana de la escoliosis. Se recomienda considerar una evaluación especializada cuando se identifique cualquiera de las siguientes situaciones:
• Asimetría evidente de hombros, cintura o escápulas.
• Resultado positivo en la prueba de flexión anterior de Adams.
• Curvatura visible de la columna vertebral.
• Dolor de espalda persistente asociado a deformidad.
• Progresión aparente de una curva previamente identificada.
• Antecedentes familiares significativos de escoliosis.
• Pacientes en etapas de crecimiento acelerado con sospecha clínica de deformidad espinal.
Una evaluación temprana puede permitir tratamientos menos invasivos y evitar la progresión de curvas que eventualmente requieran intervenciones más complejas.
Afortunadamente, no todos los pacientes requieren cirugía. Dependiendo del tipo de escoliosis, la edad del paciente, la magnitud de la curva y el potencial de crecimiento, el tratamiento puede variar desde observación periódica hasta el uso de corsés ortopédicos diseñados para disminuir la progresión de la deformidad durante el crecimiento.
Cuando las curvas son severas o continúan progresando a pesar del tratamiento conservador, la cirugía puede convertirse en la mejor alternativa. Los avances tecnológicos han permitido realizar procedimientos cada vez más seguros mediante navegación intraoperatoria, monitoreo neurofisiológico continuo y técnicas modernas de corrección de deformidades.
En los casos más complejos, la tendencia actual en los principales centros académicos de Estados Unidos es adoptar un modelo multidisciplinario que integra cirujanos ortopedas especializados en deformidades espinales y neurocirujanos especializados en cirugía compleja de columna. Este enfoque colaborativo permite combinar experiencias complementarias durante la planificación preoperatoria, la corrección de la deformidad y el seguimiento postoperatorio.
La cirugía moderna de deformidad espinal requiere mucho más que una operación. Participan anestesiólogos especializados, neurofisiólogos, terapistas físicos, personal de enfermería, especialistas en rehabilitación y otros profesionales de la salud. Cuando cada miembro del equipo aporta su experiencia, los pacientes se benefician de una atención más segura, eficiente y centrada en sus necesidades.
Puerto Rico cuenta con especialistas altamente capacitados para ofrecer este tipo de manejo multidisciplinario. La colaboración entre ortopedas especializados en deformidades espinales y neurocirujanos especializados en cirugía compleja de columna representa una oportunidad para continuar elevando los estándares de atención y ofrecer a nuestros pacientes alternativas comparables a las disponibles en los principales centros académicos de Estados Unidos.
Durante este Mes de Concienciación sobre la Escoliosis, el mensaje principal es claro: reconocer la condición a tiempo, buscar evaluación especializada y promover modelos colaborativos de atención puede marcar una diferencia significativa en la vida de nuestros pacientes.
Referencias
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