Autora: Brenda T. Padilla Pérez, educadora y comunicadora en salud y directora ejecutiva de la Asociación Puertorriqueña de Diabetes.
Comenzar un nuevo año siempre trae consigo una sensación de renovación. Es una oportunidad para reorganizarse, establecer metas realistas y retomar compromisos con nuestra salud. Para las personas que viven con diabetes tipo 1 o tipo 2, el inicio del año puede convertirse en un momento clave para fortalecer el manejo y control de la condición, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
En la Asociación Puertorriqueña de Diabetes creemos que pequeños pasos, bien organizados, pueden generar grandes cambios a lo largo del año.
1. Establece metas claras y alcanzables
El nuevo año no se trata de hacerlo todo perfecto, sino de hacerlo mejor. Define metas específicas y realistas, como:
- Mejorar tus niveles de glucosa.
- Integrar más actividad física a tu rutina.
- Aprender más sobre tu alimentación.
- Cumplir puntualmente con tus citas médicas.
- Llevar un diario reflexivo sobre cómo manejas tu diabetes.
Escríbelas y revísalas periódicamente. Las metas claras ayudan a mantener la motivación y el enfoque.
2. Organiza tu calendario de salud
Tu salud merece un espacio prioritario en tu agenda. Desde el inicio del año:
- Programa citas con tu médico primario y los especialistas que necesites (endocrinólogo, oftalmólogo, podiatra, cardiólogo, según aplique).
- Lleva una lista de preguntas para aprovechar mejor cada consulta.
- Incluye visitas regulares al nutricionista-dietista registrado, pieza clave en el manejo de la diabetes.
- Agenda estudios y laboratorios importantes (A1c, perfil lipídico, función renal, examen de la vista y evaluación de los pies, entre otros).
Tener todo planificado reduce el estrés y evita retrasos innecesarios.
3. Revisa y comprende tu plan de alimentación
El nuevo año es una excelente oportunidad para evaluar, ajustar y comprender mejor tu plan de alimentación. No se trata de dietas restrictivas, sino de aprender a:
- Balancear adecuadamente los grupos de alimentos.
- Reconocer porciones apropiadas.
- Leer etiquetas nutricionales.
- Identificar cómo ciertos alimentos impactan tus niveles de glucosa.
La educación nutricional es una herramienta poderosa para tomar decisiones informadas cada día.
4. Mantén la actividad física como un compromiso contigo
La recomendación es clara: realizar al menos 30 minutos de actividad física la mayoría de los días de la semana. No tiene que ser complicado; caminar, bailar, nadar, realizar ejercicios de fuerza ligera o practicar actividades que disfrutes son excelentes opciones.
El movimiento ayuda a:
- Mejorar el control glucémico.
- Reducir el estrés.
- Fortalecer el corazón.
- Aumentar la energía.
- Mejorar el estado de ánimo.
Recuerda: la constancia es más importante que la intensidad.
5. Refuerza el monitoreo de glucosa
El monitoreo regular te permite entender cómo responde tu cuerpo a los alimentos, el ejercicio, los medicamentos y el estrés. Ya sea mediante glucómetros tradicionales o sistemas de monitoreo continuo, conocer tus números te empodera y facilita ajustes oportunos junto a tu equipo de salud.
6. Lleva un diario reflexivo de tu condición
Más allá de los números, un diario puede ayudarte a identificar patrones físicos y emocionales. Puedes anotar:
- Cómo te sientes.
- Qué situaciones afectan tu control.
- Qué estrategias te funcionan mejor.
- Qué aspectos nuevos deseas aprender sobre el manejo.
- Preguntas y dudas para tus médicos.
- Los logros que vas alcanzando.
El manejo de la diabetes no es solo físico; también es emocional.
7. Sé adherente a tu tratamiento
Cumplir con el tratamiento indicado es esencial, ya sea que incluya medicamentos orales, insulina u otras terapias. Tomarlos según la indicación médica, en el horario correcto y en la dosis adecuada, es una de las formas más efectivas de prevenir complicaciones a largo plazo.
Si tienes dudas, experimentas efectos secundarios o enfrentas dificultades, habla con tu profesional de la salud. El tratamiento puede ajustarse, pero nunca debe abandonarse sin orientación médica.
8. Cuida tu salud emocional
El estrés, la ansiedad y el agotamiento pueden afectar directamente el control de la diabetes. Este nuevo año, date permiso para pedir apoyo, descansar, practicar técnicas de relajación y reconocer que vivir con una condición crónica requiere compasión hacia ti mismo.
El nuevo año no exige perfección, pero sí intención. Cada decisión cuenta. Organizarte, educarte y rodearte de un equipo de apoyo puede marcar una diferencia significativa en tu bienestar.
En la Asociación Puertorriqueña de Diabetes reiteramos nuestro compromiso de acompañar a las personas que viven con diabetes en cada etapa de su camino, promoviendo educación, prevención y una mejor calidad de vida.
Si necesitas ayuda o deseas beneficiarte de nuestros programas educativos, puedes llamarnos al 787-729-2210, escribir a informacion@diabetespr.org o acceder a www.diabetespr.org.









