“El struma ovarii es un tumor ovárico raro compuesto predominantemente por tejido tiroideo y puede simular malignidad en su presentación clínica”, describe el caso clínico publicado en la literatura. Este reporte muestra cómo la combinación de tres entidades poco frecuentes generó un cuadro clínico altamente confuso y desafiante.
El caso describe a una paciente con masa ovárica que debutó con ascitis y derrame pleural, hallazgos que inicialmente sugerían cáncer de ovario avanzado. Además, presentaba elevación de marcadores tumorales, lo que reforzaba la sospecha de malignidad.
Sin embargo, esta presentación correspondía a síndrome de pseudo-Meigs, una condición poco común en la que tumores benignos se asocian a ascitis y derrame pleural, imitando enfermedad oncológica avanzada. Esta asociación es especialmente rara cuando se presenta junto a struma ovarii.
El diagnóstico definitivo se estableció tras la cirugía y el estudio histopatológico, que confirmó struma ovarii, un tipo de teratoma ovárico compuesto principalmente por tejido tiroideo. Aunque generalmente es benigno, su presentación clínica puede ser indistinguible de un cáncer ovárico.
A este complejo escenario se sumó un tercer hallazgo: el desarrollo posterior de síndrome de remanente ovárico, una entidad que ocurre cuando queda tejido ovárico funcional tras cirugía previa, lo que puede generar síntomas persistentes o recurrencia de masas.
Uno de los aspectos más relevantes del caso es que la tríada diagnóstica —struma ovarii, pseudo-Meigs y síndrome de remanente ovárico— es extremadamente infrecuente, lo que incrementa el riesgo de errores diagnósticos y sobretratamiento.
Tras el manejo quirúrgico adecuado, se observó resolución de la ascitis y del derrame pleural, lo cual es característico del pseudo-Meigs y confirma la naturaleza benigna del proceso.
Este caso resalta la importancia de considerar diagnósticos poco comunes en pacientes con aparente cáncer ovárico, especialmente cuando los hallazgos clínicos e imagenológicos no son completamente consistentes.
Además, pone en evidencia que no todas las masas ováricas con ascitis y elevación de marcadores tumorales corresponden a malignidad, y que el diagnóstico definitivo sigue dependiendo del análisis histopatológico.
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