¿Cuándo iniciar alimentos en el lactante y qué signos lo determinan?

original web
Lcda. Suheily Villanueva, nutricionista y dietista clínica. Foto proporcionada a PHL.

El inicio de la alimentación complementaria representa un punto crítico en el desarrollo del lactante, marcando la transición de una dieta exclusivamente láctea hacia la incorporación progresiva de nuevos alimentos. Aunque suele establecerse alrededor de los seis meses, la decisión debe basarse en la evaluación de signos clínicos que indiquen madurez neurológica y motora.

“Los bebés luego de los 6 meses… si mantienen su cabeza por sí solos, muestran interés por los alimentos y pueden llevarlos a la boca, están listos para comenzar”, explica la Lcda. Suheily Villanueva, nutricionista y dietista clínica.

Más allá de la edad: señales clínicas de preparación

La edad por sí sola no define el momento adecuado. “Cuando los bebés se sientan, pueden aguantar su cabeza y muestran interés en los alimentos, ahí podemos empezar esa introducción”, señala la nutricionista y dietista clínica.

Estos hitos reflejan la coordinación necesaria para manejar nuevas texturas y disminuyen el riesgo de complicaciones durante la alimentación.

Texturas, autonomía y aprendizaje alimentario

La introducción de alimentos no solo implica qué ofrecer, sino cómo hacerlo. En este contexto, estrategias como el baby-led weaning han cobrado relevancia al promover la exposición a diferentes texturas desde etapas tempranas.

“El baby-led weaning permite ofrecer diferentes texturas y ayuda a desarrollar destrezas motoras más temprano”, afirma la Lcda. Villanueva.

Este enfoque favorece la participación activa del bebé en la alimentación y contribuye al desarrollo de habilidades motoras finas, además de facilitar la aceptación de una mayor variedad de alimentos.

Hidratación y selección de bebidas en el primer año

Durante el primer año de vida, la leche materna o fórmula sigue siendo la principal fuente de nutrición. Sin embargo, con la introducción de alimentos, se pueden incorporar pequeñas cantidades de agua. “Cuando comienzan los alimentos, a los 6 meses, se puede introducir agua en pequeñas cantidades, entre 4 a 8 onzas al día”, indica la licenciada.

“La leche de vaca se recomienda luego de los 12 meses”, enfatiza la especialista, debido a sus características nutricionales y su impacto en el desarrollo.

El consumo de jugos en la infancia temprana no es recomendable antes del primer año de vida y, “mientras menos se ofrezcan, mejor”, advierte la nutricionista. Como alternativa, se prioriza el consumo de frutas enteras, que aportan mayor valor nutricional y contribuyen a una mejor regulación del apetito.

Construcción de hábitos desde el inicio

La alimentación complementaria no solo responde a requerimientos nutricionales inmediatos, sino que también influye en la formación de hábitos a largo plazo. La exposición repetida a distintos alimentos, junto con la variedad en la dieta, es determinante en la aceptación futura.

Desde esta perspectiva,iniciar en el momento adecuado y con un enfoque estructurado permite no solo favorecer el crecimiento, sino también establecer una relación saludable con la alimentación desde los primeros años de vida.

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email