La electroporación cardíaca redefine el tratamiento duradero de la fibrilación auricular

turno vital web
Un seguimiento de cuatro años demuestra que la ablación por campo pulsado mantiene resultados comparables o superiores a la ablación térmica convencional.

Un estudio de extensión del ensayo clínico ADVENT evaluó durante cuatro años los resultados de la ablación por campo pulsado (PFA) frente a la ablación térmica convencional, radiofrecuencia y crioablación, en pacientes con fibrilación auricular paroxística. Los hallazgos consolidan a la PFA como una alternativa durable y segura para el control sostenido de la arritmia.

La fibrilación auricular ha sido tratada históricamente mediante energía térmica, ya sea calentando o congelando tejido cardíaco para aislar eléctricamente las venas pulmonares. Aunque estas técnicas han demostrado eficacia, su carácter no selectivo puede lesionar estructuras vecinas, generando complicaciones severas como daño esofágico, estenosis venosa pulmonar o lesión del nervio frénico.

La PFA representa un cambio conceptual. En lugar de calor o frío, utiliza pulsos eléctricos ultracortos que inducen electroporación celular, afectando preferentemente al miocardio y preservando tejidos no objetivo. Esta selectividad funcional ha despertado interés creciente por su potencial para reducir complicaciones sin comprometer eficacia.

En el estudio ADVENT-LTO participaron 364 pacientes previamente asignados aleatoriamente a PFA o ablación térmica. A los cuatro años, la tasa estimada de éxito terapéutico fue de 72.8% para PFA frente a 64.3% para técnicas térmicas. Aunque la diferencia no alcanzó significancia estadística, la tendencia favoreció consistentemente a la tecnología pulsada.

Uno de los resultados más relevantes fue la menor necesidad de nuevas intervenciones. Solo 10.4% de los pacientes tratados con PFA requirió una nueva ablación, frente a 17.7 % en el grupo térmico. Asimismo, el uso de antiarrítmicos fue menor en el grupo PFA, lo que sugiere un mejor control clínico sostenido con menor dependencia farmacológica.

En términos de progresión de enfermedad, ambos grupos mostraron tasas muy bajas de evolución hacia fibrilación auricular persistente. La libertad de progresión fue de 97.4 % en PFA y 95.4 % en ablación térmica, confirmando que ambas estrategias conservan capacidad modificadora del curso clínico.

La seguridad a largo plazo también resultó favorable. No se identificaron complicaciones tardías atribuibles a la PFA, incluyendo ausencia de espasmo coronario tardío o muertes inexplicadas. Los eventos vasculares observados fueron escasos y no alteraron la percepción global de seguridad.

Los autores destacan que la mayoría de recurrencias ocurrieron dentro de los primeros seis meses posteriores al procedimiento. En pacientes libres de recaídas durante el primer año tras PFA, solo 9% presentó recurrencia en el seguimiento extendido, lo que sugiere una notable estabilidad terapéutica una vez superada la fase inicial.

En conjunto, estos resultados posicionan a la ablación por campo pulsado como una tecnología madura para el tratamiento de la fibrilación auricular paroxística. Su combinación de eficacia sostenida, menor necesidad de reintervención y perfil de seguridad robusto podría consolidarla como la modalidad dominante en centros especializados durante los próximos años.

Fuente original aquí

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email