Evolución de la radioterapia en cáncer de seno permite tratamientos más eficientes y seguros 

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Dr. Roberto Santiago, radio-oncólogo. Foto original PHL.

En los últimos 15 años, la radioterapia en cáncer de seno ha experimentado cambios significativos que han permitido mejorar la calidad de vida de las pacientes y optimizar los resultados clínicos. Así lo explica el radio-oncólogo, Dr. Roberto Santiago, quien destaca que hoy en día los tratamientos son más cortos, más precisos y con menos efectos adversos

“La realidad es que ha cambiado mucho en los últimos 15 años. La radioterapia es uno de los tratamientos principales en el manejo de cáncer de seno”, afirma el especialista. La entrevista completa en el siguiente video: 

¿Cuándo se utiliza la radioterapia en cáncer de seno?

La radioterapia sigue siendo un pilar fundamental en el tratamiento en distintos escenarios clínicos. Se utiliza con frecuencia después de una cirugía conservadora de seno (lumpectomía), donde se irradia el seno completo para eliminar posibles células cancerosas residuales. También se indica tras una mastectomía, especialmente en casos más avanzados, cuando existe riesgo de enfermedad microscópica residual en la pared torácica o en los ganglios linfáticos. “Se remueve la parte afectada del seno y luego se da radioterapia al resto del seno para esterilizarlo de células de cáncer”, explica el Dr. Santiago.

Uno de los cambios más relevantes ha sido la reducción en la duración del tratamiento. Anteriormente, las pacientes podían recibir hasta 35 sesiones de radioterapia, lo que implicaba cerca de dos meses de terapia continua.

Actualmente, gracias a los avances tecnológicos y al mayor conocimiento clínico, este esquema se ha reducido significativamente. “Ahora podemos dar esa radioterapia muchas veces en tres semanas nada más”, señala el especialista.

Este enfoque, conocido como hipofraccionamiento, permite administrar dosis más altas en menos sesiones sin comprometer la efectividad del tratamiento.

Mayor precisión y protección de órganos sanos

La evolución tecnológica también ha permitido mejorar la precisión de la radioterapia, lo que facilita dirigir la radiación directamente al área afectada mientras se protegen estructuras cercanas como el corazón, los pulmones y los nervios del brazo. “Podemos enfocar la radioterapia y esquivar los tejidos normales… eso nos permite acortar la terapia dando más cantidad al día en menos días”, explica el radio-oncólogo.

Otro de los avances importantes es la disminución de los efectos secundarios, que hoy suelen ser más leves y manejables. Aunque no desaparecen por completo, su impacto es menor en comparación con esquemas tradicionales. “Cuando damos 15 en vez de 35 sesiones, muchas veces las mujeres tienen una reacción muy leve en la piel y ese seno prácticamente regresa a lo normal”.

Además, los resultados no solo son favorables desde el punto de vista oncológico, sino también en términos estéticos y de recuperación

El tratamiento del cáncer de seno requiere un enfoque integral. La radioterapia suele formar parte de un manejo multidisciplinario, generalmente como tratamiento posterior a la cirugía y, en muchos casos, después de la quimioterapia. También puede administrarse de manera simultánea con la terapia endocrina, dirigida al bloqueo de los receptores hormonales. “El intercambio multidisciplinario es esencial… la radioterapia es un componente postoperatorio”, destaca el Dr. Santiago.

Pacientes más informadas

Hoy en día, las pacientes tienen un rol cada vez más activo en la toma de decisiones. En algunos casos seleccionados, incluso se puede considerar omitir la radioterapia, dependiendo del riesgo individual de recurrencia. “La radioterapia disminuye la probabilidad de recurrencia local por dos terceras partes… pero hay pacientes que aceptan cierto nivel de riesgo y deciden no recibirla”.

Este enfoque refleja una medicina más personalizada, donde se consideran tanto los factores clínicos como la tolerancia al riesgo de cada paciente.

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En mujeres jóvenes, una preocupación frecuente es el impacto del tratamiento en la fertilidad. Sin embargo, la radioterapia moderna permite proteger la función reproductiva. “Una radioterapia al seno no va a poner en ningún riesgo el futuro reproductivo de esa mujer”.

Nuevas técnicas que marcan el futuro

La innovación continúa avanzando con el desarrollo de nuevas estrategias como la radioterapia estereotáctica, la radioterapia parcial de seno, que se enfoca únicamente en las zonas de mayor riesgo, y la exploración de la radioterapia preoperatoria (neoadyuvante).

  • Estas alternativas buscan reducir aún más la exposición de tejidos sanos y optimizar los resultados terapéuticos. “En el futuro pudiera ser que la quimio y la radioterapia eviten la necesidad de cirugía en cáncer de seno”. El cambio de un enfoque adyuvante (después de la cirugía) hacia uno neoadyuvante (antes de la cirugía) representa una de las principales tendencias en oncología.

En este contexto, la radioterapia se consolida como una herramienta clave dentro de una medicina cada vez más precisa, individualizada y centrada en la paciente.

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