Un caso clínico documentó el hallazgo de un dispositivo intrauterino (DIU) completamente alojado dentro de la luz del apéndice, sin signos clínicos ni macroscópicos de apendicitis, una presentación excepcional que amplía el espectro de las complicaciones asociadas a este método anticonceptivo.
La paciente, de 37 años, comenzó a presentar dolor pélvico leve e intermitente un mes después de la colocación de un DIU de cobre. Con el paso del tiempo, las molestias aumentaron, especialmente durante la menstruación, la actividad física, la micción y la defecación, lo que motivó una evaluación médica.
Los estudios iniciales revelaron que el DIU ya no se encontraba dentro del útero. La ecografía, la histeroscopia y la tomografía computarizada confirmaron que el dispositivo había migrado hacia la cavidad abdominal, aunque ninguna de las imágenes logró identificar que se encontraba dentro del apéndice.
Durante una laparotomía exploratoria, los cirujanos descubrieron que el cuerpo completo del DIU estaba alojado en la luz del apéndice, mientras que sus brazos permanecían próximos a la trompa de Falopio derecha. A pesar de este hallazgo, el apéndice conservaba un aspecto normal y no presentaba evidencia de inflamación ni de apendicitis.
Se realizó una apendicectomía junto con la extracción del dispositivo. Tras abrir la pieza quirúrgica, se confirmó que el DIU se encontraba completamente dentro del lumen apendicular. La paciente fue dada de alta 48 horas después y permaneció asintomática durante los controles posteriores, con resolución completa del dolor.
Los autores destacan que este caso evidencia que la migración de un DIU puede permanecer prácticamente silenciosa durante largos periodos y adoptar localizaciones inusuales. Asimismo, subrayan la importancia de investigar la ubicación del dispositivo cuando no se visualiza dentro del útero y de mantener un seguimiento periódico tras su inserción para reducir el riesgo de complicaciones.
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