Autora: Dra. Maricelly Santiago Ortiz
Embajadora, Doctora y Científica en Ciencias Biomédicas y Oncología
El verano es una de las temporadas más planificadas en todas las familias. Se logra planificar para compartir y disfrutar lo vivido y nuevas aventuras. Sin embargo, cuando hay un miembro en la familia, que está comprometido de salud, se deben tomar otras medidas para así sopesar la época del verano sin dejar de disfrutarla.
Actualmente, hay un mayor grado de concienciación acerca de los efectos de los golpes de calor en poblaciones susceptibles y la exposición desmedida a los rayos ultravioleta. En definitiva, los pacientes oncológicos, son uno de los pacientes que más debemos de tomar en consideración por la hipersensibilidad que muestran.
La ciencia nos evidencia y nos presenta que los pacientes de cáncer que se encuentran bajo un régimen de tratamiento de quimioterapia, inmunoterapia , terapias personalizadas o radioterapia, en un mayor porcentaje de los casos presentan ciertos condicionantes en su piel. Los mismos los hacen que deban de seguir un plan de prevención y de precaución a la hora de exponerse al sol, así sea por un tiempo muy poco o limitado.
Esto no significa del todo, que no puedan estar en presencia del mismo, pero si deben de adoptar múltiples medidas si están en tratamiento activo. Las altas temperaturas mientras un paciente de cáncer está en tratamiento activo nos invita a educarnos en este tema a otros pacientes que están en la misma situación. Dichos pacientes en tratamientos activos, se vuelven más susceptibles a la fatiga, piel roja, temperatura alta, sudoración, intensifica los efectos secundarios hormonales, debilidad, deshidratación irritabilidad, fotosensibilidad, dolor de cabeza, pulso rápido, vómitos, vertigo;entre otros.
Tenemos que aprender a convivir con los golpes de calor. Parece difícil pero no lo siempre y cuando tengamos las herramientas correctas para protegernos. Tome nota de algunas sugerencias que le ayudarán a tomar las preocupaciones necesarias y a no a correr riesgos que no son necesarios si está en tratamiento activo:
- Hidratación continua-beber agua y electrolitos hasta que no sienta sed. Trate de no beber líquidos con azúcar o cafeína.
- Evitar horas picos del sol- no exponerse al aire libre desde las 10 am hasta las 4 pm.
- Usar protector solar-utilice su protector solar que sea de amplio espectro (FPS 30 o superior, idealmente 50+). En adición, usar sombreros que sean de ala bastante ancha y ropa ligera de color clara y de manga larga.
- Cuidado e higiene de la piel- usar cremas hidratantes. Y emolientes para disminuir la resequedad de la piel.
- Identificar ambientes frescos- mantenerse en ambientes con aire fresco o aire acondicionado.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que los golpes de calor extremo pueden agravar múltiples enfermedades existentes y por ende aumentar las complicaciones médicas durante tratamientos delicados y sensitivos.
Además, estudios científicos han mostrado que los pacientes oncológicos pueden presentar mayor susceptibilidad a la deshidratación y al estrés térmico durante tratamientos activos. Cuide su entorno y su cuerpo mientras se encuentra tomando tratamiento activo. ¡Educate y vive en bienestar!









