La recuperación metabólica tras el tratamiento del hipertiroidismo no siempre significa recuperación integral. Aunque los niveles hormonales se normalizan, muchos pacientes experimentan un aumento significativo de peso que podría tener consecuencias más allá de lo físico. Investigadores publicaron en la revista Thyroid que la ganancia de peso posterior al tratamiento se asocia con un deterioro relevante en la calidad de vida. “Por primera vez demostramos que el aumento de peso tras el tratamiento del hipertiroidismo se vincula con un efecto adverso considerable en la calidad de vida”, señalan los autores.
El peso no solo regresa: puede superar el nivel previo
En una cohorte de 108 pacientes seguidos entre seis meses y ocho años después del diagnóstico, el peso promedio aumentó de 65,5 kg al momento del diagnóstico a 72,7 kg en la evaluación final. La ganancia media fue de 7,2 kg en aproximadamente 41 meses, con un incremento porcentual mediano del 8,8 %. Casi la mitad de los pacientes (47,2 %) presentó una ganancia igual o superior al 10 % de su peso inicial.
Este fenómeno, descrito como “weight overshoot”, implica que el peso final puede incluso superar el peso previo a la enfermedad. El estudio confirma que esta tendencia es frecuente tras restaurar el estado eutiroideo, independientemente del tipo de tratamiento recibido.
Apariencia y cansancio: los dominios más afectados
El análisis utilizó el cuestionario específico ThyPRO para medir calidad de vida relacionada con enfermedad tiroidea. Los pacientes mostraron puntuaciones significativamente más bajas en comparación con la población general en todos los dominios evaluados. La ganancia porcentual de peso se asoció de manera significativa con mayores quejas cosméticas y peor percepción global de bienestar y cansancio.
Por cada 1 % adicional de aumento de peso, la probabilidad de presentar quejas relacionadas con la apariencia aumentó 11 %. En términos prácticos, un incremento del 10 % del peso corporal podría duplicar o incluso triplicar la probabilidad de malestar relacionado con la imagen corporal.
No todo es ansiedad o depresión
Aunque el hipertiroidismo se ha vinculado históricamente con síntomas ansiosos y depresivos, el estudio no encontró una asociación significativa entre el aumento de peso y los dominios combinados de ansiedad y depresión. El impacto se concentró principalmente en la percepción corporal y en el dominio de cansancio y calidad de vida general.
Además, las mujeres reportaron mayor afectación en varios dominios del cuestionario, incluyendo síntomas depresivos y percepción cosmética, así como mayor aumento del apetito en el último mes evaluado.
Un llamado a intervenir antes
Los autores subrayan que la ganancia de peso tras el tratamiento es multifactorial y probablemente prevenible. Señalan que identificar a los pacientes con mayor riesgo antes de iniciar tratamiento podría permitir intervenciones tempranas, como orientación nutricional o estrategias dirigidas al control del peso. El manejo del peso no suele ocupar un lugar central en las guías clínicas, pese a su impacto demostrado en la calidad de vida.
El estudio concluye que abordar activamente el aumento de peso tras el tratamiento del hipertiroidismo debería formar parte integral del seguimiento clínico, no solo por razones metabólicas o cardiovasculares, sino también por su efecto directo en el bienestar percibido por el paciente.
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