El Puerto Rico Children’s Hospital en Bayamón fue el escenario de una conversación esencial sobre la nutrición en la primera infancia y su impacto en la salud metabólica futura. La gastroenteróloga pediátrica y directora del servicio en esta institución, Dra. Rosalyn Díaz, compartió recomendaciones, aclaró mitos y destacó el rol fundamental de las decisiones nutricionales desde el nacimiento.
“La importancia de la nutrición en el primer año de vida empieza desde esa primera toma”, recalcó la especialista, subrayando que tanto la leche materna como la fórmula maternizada representan decisiones significativas que impactan el desarrollo inmediato y a largo plazo.
Con énfasis en la lactancia, explicó que “esa es la mejor alimentación que le podemos ofrecer a nuestros niños… es una nutrición balanceada y ayuda al sistema de defensa inmaduro del bebé”.
Introducción de alimentos complementarios: evidencia antes que costumbre
La Dra. Díaz recordó que todas las recomendaciones oficiales se basan en la evidencia científica recopilada por la Academia Americana de Pediatría. “La leche materna o fórmula por seis meses va a ser suficiente, pero llega un momento en que necesitamos suplementar”, señaló.
A partir de los seis meses —cuando el sistema gastrointestinal, renal y neurológico ya están adecuados— se inicia la introducción de alimentos sólidos. “Hay que dar variedad: frutas, vegetales, carnecitas… Esa suplementación es necesaria y el bebé está listo para recibirla”.
Mitos comunes que persisten
La especialista desmontó varias creencias equivocadas que siguen presentes en muchos hogares:
• Iniciar sólidos antes de los seis meses: “No debe ser tan temprano como a los dos o tres meses”.
• Orden de los alimentos: “No se preocupe por los colores. Lo importante es que la nutrición sea balanceada”.
• Carne solo después de los nueve meses: “Eso era antes; ya a los seis meses puedo empezar cualquier alimento”.
• Texturas enmajadas hasta el año: “No debe ser así. Cerca de los nueve meses ya pasamos a más textura”.
• Jugo como opción saludable: “El jugo no es saludable… es azúcar. La fruta entera es mejor: hay fibra y menos azúcar acumulada”.
También enfatizó en evitar las “zambumbias” — mezclas en el biberón con comida triturada—: “Usted no comería arroz y habichuela en batidora, ¿por qué dárselo al bebé? Todas las comidas tienen que ser con cuchara”.









