Solo una de cada seis millones de personas en el planeta posee el tipo de sangre Rh nulo, el más extraño registrado hasta hoy. Por su rareza y potencial médico, este grupo sanguíneo ha sido apodado “sangre dorada”. Ahora, investigadores trabajan para cultivarlo en laboratorio, con la esperanza de que pueda salvar vidas y abrir nuevas posibilidades en medicina transfusional.
Un grupo sanguíneo que muy pocos tienen
Las transfusiones han sido uno de los avances más importantes de la medicina moderna. Sin embargo, para quienes tienen grupos sanguíneos poco comunes, recibir sangre compatible es un desafío enorme.
El caso del Rh nulo es extremo:
- Solo 50 personas en el mundo han sido identificadas con este tipo.
- En caso de un accidente o una cirugía mayor, es prácticamente imposible encontrar sangre compatible.
- Por esa razón, los especialistas suelen recomendar a estos pacientes congelar su propia sangre para emergencias futuras.
Pero, paradójicamente, esta misma rareza convierte al Rh nulo en un recurso valioso para la investigación.
¿Por qué se le llama “sangre dorada”?
En el campo médico, el Rh nulo es considerado una joya debido a sus múltiples aplicaciones:
- Sirve como referencia para estudiar otros tipos de sangre raros.
- Es fundamental para desarrollar pruebas diagnósticas avanzadas.
- Podría ser clave para crear transfusiones universales, superando las barreras inmunológicas que actualmente limitan el uso de la sangre donada.
Esta combinación de utilidad científica y extrema escasez es lo que justifica su apodo: “sangre dorada”.
Dada su importancia y la dificultad para obtenerla de forma natural, científicos alrededor del mundo están investigando cómo producir sangre Rh nulo en laboratorio. La idea es generar glóbulos rojos seguros, funcionales y totalmente compatibles para pacientes con este grupo sanguíneo.
Si lo logran, el impacto sería enorme:
- Se aseguraría disponibilidad para las pocas personas que la necesitan.
- Se ampliaría el uso clínico de este tipo de sangre en investigaciones y terapias.
- Podría abrir la puerta a bancos de sangre sintética especializada.
Aunque el proceso aún está en desarrollo, representa una de las fronteras más prometedoras de la medicina transfusional.
¿Qué hace que un tipo de sangre sea tan único?
El grupo sanguíneo se define por la presencia o ausencia de antígenos, moléculas en la superficie de los glóbulos rojos. Estos antígenos que pueden ser azúcares o proteínas son detectados por el sistema inmunitario. Si el cuerpo reconoce un antígeno extraño, puede desatar una reacción peligrosa.
El sistema ABO es el más conocido, pero existen más de 30 sistemas de clasificación sanguínea. El sistema Rh es uno de ellos, con más de 60 antígenos identificados. Las personas con Rh nulo no tienen ninguno de esos antígenos. Esa ausencia total explica su rareza… y también su importancia.
La posibilidad de cultivar sangre Rh nulo en laboratorio podría transformar la atención de quienes viven con este tipo sanguíneo. Lo que hoy es una rareza que pone vidas en riesgo, mañana podría convertirse en un recurso accesible y estandarizado.
Mientras los avances continúan, la ciencia sigue acercándose a un sueño largamente perseguido: bancos de sangre universales, seguros y libres de incompatibilidades.
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