La contaminación del aire se asocia con mayor riesgo de depresión en adultos mayores

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Los autores subrayan que estos hallazgos tienen importantes implicaciones para las políticas ambientales y de salud pública.

La exposición a largo plazo a la contaminación del aire no solo afecta al corazón y los pulmones, sino también a la salud mental. Así lo demuestra un amplio estudio de cohorte realizado en la población de Medicare de Estados Unidos, que identificó una asociación significativa entre la exposición a componentes específicos del material particulado fino (PM2,5) y el desarrollo de depresión en adultos mayores.

La investigación analizó datos de 23,7 millones de personas de 65 años o más seguidas entre los años 2000 y 2018. Durante ese período, más de 5,5 millones fueron diagnosticadas con depresión, según registros administrativos del sistema de salud.

No todas las partículas contaminantes tienen el mismo impacto

Aunque estudios previos ya habían vinculado la contaminación del aire con trastornos depresivos, este trabajo va un paso más allá al identificar qué componentes del PM2,5 parecen ser más perjudiciales. 

Los resultados muestran que la masa total de PM2,5 se asocia con un aumento del riesgo de depresión, pero el efecto es mayor cuando se analizan mezclas de contaminantes específicos.

En particular, los investigadores encontraron asociaciones consistentes con:

  • Sulfatos
  • Carbono elemental
  • Polvo del suelo (principalmente silicio)
  • Amonio

Cuando estos componentes se evaluaron de forma conjunta, el riesgo fue significativamente más alto que el observado con la masa total de PM2,5. Cada aumento de un cuartil en la exposición a la mezcla de contaminantes se asoció con un incremento del 7% en el riesgo de depresión

El estudio también reveló que los efectos de la contaminación fueron más pronunciados en adultos mayores con comorbilidades, especialmente enfermedades cardiometabólicas y neurológicas. Esto sugiere que las personas con condiciones crónicas podrían ser más sensibles al impacto neuropsiquiátrico de la contaminación ambiental.

Según el análisis estadístico avanzado utilizado en el estudio, el polvo del suelo, el sulfato y el carbono elemental fueron los principales contribuyentes al aumento del riesgo, lo que apunta a posibles mecanismos inflamatorios y neurobiológicos aún en investigación.

Implicaciones para la salud pública

Los autores subrayan que estos hallazgos tienen importantes implicaciones para las políticas ambientales y de salud pública. Más allá de reducir los niveles generales de contaminación, la regulación específica de los componentes más nocivos del PM2,5 podría ayudar a disminuir la carga de depresión, especialmente en poblaciones envejecidas y vulnerables. 

Fuente: AQUÍ

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