El Biobanco del Reino Unido alcanzó un hito sin precedentes en la investigación biomédica al completar el proyecto de imágenes de cuerpo completo más grande realizado hasta ahora. A lo largo de más de una década, el programa logró escanear el cerebro, el corazón, el abdomen, los vasos sanguíneos, los huesos y las articulaciones de 100.000 voluntarios, generando una base de datos que ya está transformando la forma en que se detectan y diagnostican múltiples enfermedades.
Las exploraciones, combinadas con información genética, antecedentes médicos, datos de estilo de vida y biomarcadores sanguíneos recopilados durante más de 15 años, permiten observar cómo los distintos factores de la vida influyen en la salud humana a lo largo del tiempo. En conjunto, el proyecto dará acceso a más de mil millones de imágenes anónimas a investigadores autorizados de todo el mundo.
Desde que los primeros lotes de imágenes comenzaron a publicarse en 2015, los datos del Biobanco del Reino Unido han sido utilizados en más de 1.300 estudios científicos revisados por pares. Sus resultados ya están teniendo impacto directo en la atención médica. Por ejemplo, clínicas de memoria del NHS emplean herramientas desarrolladas a partir de estos datos para mejorar el diagnóstico de la demencia mediante resonancia magnética cerebral. En cardiología, una herramienta de inteligencia artificial entrenada con estas imágenes permite analizar exploraciones cardíacas en menos de un segundo, optimizando la identificación de casos que requieren atención prioritaria.
La magnitud del proyecto —más de diez veces superior a cualquier iniciativa similar previa— ha permitido detectar patrones de enfermedad que antes eran invisibles. Cada participante aportó más de 12.000 imágenes de resonancia magnética, además de estudios de densidad ósea, grasa corporal y ecografías vasculares. Esta escala ha impulsado avances significativos en el análisis computacional de imágenes, permitiendo medir órganos y tejidos en segundos en lugar de horas.
Según Sir Rory Collins, director ejecutivo del Biobanco del Reino Unido, la combinación de imágenes con datos genéticos y de estilo de vida está ofreciendo una comprensión mucho más profunda de cómo funciona el cuerpo humano y cómo se desarrollan las enfermedades. Este enfoque ha abierto la puerta a investigaciones que exploran, por ejemplo, cómo ciertos órganos pueden envejecer biológicamente más rápido que otros, incluso cuando la edad cronológica es la misma.
Entre los avances derivados de estos datos se incluyen modelos de inteligencia artificial capaces de predecir la aparición temprana de decenas de enfermedades, la identificación de conexiones entre la salud cardíaca y trastornos neurológicos y psiquiátricos, y el reemplazo potencial de procedimientos invasivos por técnicas de imagen no invasivas en el diagnóstico de enfermedades como el hígado graso. También se han identificado factores de riesgo poco detectados, como la calcificación de la aorta abdominal en personas aparentemente sanas.
Además de su impacto científico, el proyecto ha contribuido a democratizar el acceso global a datos de imagenología avanzada, permitiendo que investigadores de países con menos recursos participen en estudios de alto nivel. Los datos están disponibles a través de una plataforma segura basada en la nube y se espera que el conjunto completo de imágenes de los 100.000 participantes esté accesible para investigadores a finales de 2025.
Con una segunda fase en curso que repetirá las exploraciones en decenas de miles de voluntarios, el proyecto continúa ampliando el conocimiento sobre el envejecimiento, la prevención y la detección temprana de enfermedades, consolidándose como una de las iniciativas más influyentes de la medicina moderna.
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