Una inyección ocular de bajo costo y ampliamente utilizada en cirugía oftalmológica podría cambiar el pronóstico de pacientes con hipotonía, una condición rara caracterizada por presión ocular anormalmente baja que, hasta ahora, conducía de forma progresiva a la ceguera. Así lo revela un nuevo estudio publicado en el British Journal of Ophthalmology, liderado por investigadores de la University College London (UCL) y el Moorfields Eye Hospital.
¿Qué es la hipotonía y por qué amenaza la visión?
La hipotonía ocular ocurre cuando la presión dentro del ojo desciende por debajo de los niveles normales, alterando su forma y estructura interna. Con el tiempo, estos cambios pueden provocar una pérdida visual progresiva y permanente, que en muchos casos culmina en ceguera.
Esta condición suele desarrollarse como consecuencia de enfermedades oculares subyacentes que dañan el tejido encargado de producir el fluido que mantiene la presión intraocular.
Hasta ahora, el tratamiento estándar para los casos graves consistía en rellenar el ojo con aceite de silicona, una opción que, aunque efectiva a corto plazo, presenta importantes limitaciones: puede ser tóxica para las estructuras oculares, difícil de manejar a largo plazo y afecta la calidad de la visión.
El nuevo estudio evaluó el uso de inyecciones oculares con HPMC (hidroxipropil metilcelulosa), un gel transparente y económico que ya se utiliza de forma rutinaria en cirugías oftalmológicas.
Resultados prometedores: recuperación anatómica y visual
Los hallazgos son contundentes. Las inyecciones con HPMC lograron aumentar el volumen del ojo, restaurar su tamaño y elevar la presión intraocular de manera segura.
Más aún, los beneficios no fueron solo estructurales:
Siete de los ocho pacientes tratados recuperaron visión, junto con mejoras sostenidas en la presión ocular y la longitud del globo ocular tras 12 meses de seguimiento.
Todos los pacientes provenían de la primera clínica especializada en hipotonía del mundo, financiada por la Moorfields Eye Charity.
El oftalmólogo consultor del Moorfields Eye Hospital y autor principal del estudio, Dr. Harry Petrushkin, destacó el potencial del hallazgo:
“Estamos muy entusiasmados de que este tratamiento tan sencillo haya demostrado ser tan efectivo para pacientes con esta condición rara. Este es solo el comienzo para entender mejor el equilibrio de fluidos dentro del ojo y mejorar la atención de nuestros pacientes”.
Por su parte, el profesor Gus Gazzard, coautor del estudio y académico del UCL Institute of Ophthalmology, calificó la terapia como transformadora, al ofrecer esperanza a personas que antes no tenían opciones terapéuticas.
La historia de Nicki: cuando la visión vuelve
Nicki comenzó a experimentar problemas visuales tras el nacimiento de su hijo, cuando fue diagnosticada con uveítis. Aunque inicialmente se mantuvo estable, años después desarrolló cataratas y otras complicaciones que derivaron en hipotonía.
Tras múltiples tratamientos, incluidos esteroides y aceite de silicona, sufrió caídas bruscas de presión e incluso pérdida total de visión en uno de sus ojos.“Perder la visión fue aterrador, pero también me impulsó a buscar otras opciones”, relató.
Su punto de inflexión llegó cuando sus médicos en Moorfields probaron la inyección de gel transparente como alternativa.“A medida que la presión mejoró, mi visión empezó a regresar. Fue increíble”, recordó Nicki.
Hoy, asegura que esta terapia le devolvió la esperanza y la posibilidad de conservar su vista por más tiempo.
Ciencia e ingeniería al servicio de la oftalmología
El proyecto integra evaluaciones clínicas estructuradas y la colaboración con bioingenieros del Departamento de Ingeniería Mecánica de la UCL, quienes desarrollan modelos computacionales para comprender mejor los mecanismos de la hipotonía crónica.
Además, estudiantes de ingeniería y de la Escuela de Medicina de la UCL participaron activamente en la investigación y figuran como coautores del artículo científico.
Aunque se trata de datos preliminares, los resultados ya están influyendo en la discusión sobre estandarizar el tratamiento de la hipotonía a nivel nacional y sientan las bases para ensayos clínicos más amplios.
Este avance abre una nueva puerta para pacientes que, hasta ahora, enfrentaban una pérdida visual inevitable.
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