El uso de sonidos ambientales para dormir se ha popularizado en los últimos años como una estrategia para conciliar el sueño y mejorar el descanso. Sin embargo, un nuevo estudio advierte que el ruido rosa, frecuentemente recomendado por su efecto calmante, podría afectar negativamente la calidad del sueño, en especial algunas de sus fases más importantes.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Pensilvania y publicada en la revista científica Sleep, analizó cómo distintos tipos de ruido influyen en la arquitectura del sueño en adultos sanos.
¿Qué es el ruido rosa y por qué se utiliza para dormir?
El ruido rosa, al igual que el ruido blanco, contiene todas las frecuencias audibles para el oído humano, pero con una mayor intensidad en las frecuencias bajas. Por esta razón, suele compararse con sonidos naturales como la lluvia constante o el oleaje del mar, y se utiliza comúnmente para inducir relajación, concentración o descanso.
No obstante, la evidencia científica sobre sus beneficios ha sido mixta, especialmente en lo relacionado con el sueño y la memoria.
El estudio se desarrolló en un laboratorio del sueño durante siete noches consecutivas, con la participación de 25 adultos jóvenes sanos, en su mayoría mujeres. Ninguno de los participantes tenía trastornos del sueño ni utilizaba habitualmente máquinas de sonido ambiental.
Cada noche, los voluntarios durmieron bajo distintas condiciones:
- Sin ruido
- Con ruido ambiental (tráfico, sonidos urbanos e incluso explosiones sónicas)
- Con ruido rosa
- Con una combinación de ruido rosa y ambiental a distintos niveles
- Con ruido ambiental utilizando tapones para los oídos
Las luces se apagaban a las 11:00 p. m. y los participantes eran despertados a las 7:00 a. m. Además, se realizaron pruebas fisiológicas y cognitivas antes y después de cada noche, junto con encuestas sobre estado de ánimo y fatiga.
Menos sueño profundo y menos sueño REM
Los resultados mostraron efectos diferenciados según el tipo de ruido:
- El ruido ambiental redujo en promedio 23,4 minutos el sueño en etapa 3, conocido como sueño profundo, fundamental para la memoria y la función cognitiva.
- El ruido rosa disminuyó el tiempo en sueño REM en 18,6 minutos, una fase clave para la regulación del estado de ánimo, la concentración y la salud mental.
El sueño REM es también la etapa en la que ocurren los sueños, y su reducción sostenida puede tener consecuencias acumulativas.
El Dr. Mathias Basner, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y autor principal del estudio, reconoció que le sorprendió el grado de alteración provocado por el ruido rosa.
“Puede parecer poco perder 10 o 20 minutos de sueño REM en una noche, pero ese déficit se acumula semana tras semana y año tras año”, explicó el especialista.
Según Basner, esta reducción sostenida podría traducirse en efectos negativos a largo plazo sobre el bienestar emocional y el rendimiento mental.
¿Qué significa esto para quienes usan sonidos para dormir?
Los autores del estudio subrayan que se trata de una muestra pequeña y controlada, por lo que se necesitan más investigaciones. Sin embargo, los hallazgos invitan a revisar críticamente el uso indiscriminado de sonidos ambientales para dormir, especialmente sin supervisión o personalización.
El mensaje es claro: lo que resulta relajante para algunas personas no necesariamente mejora la calidad del sueño, y en ciertos casos podría interferir con fases esenciales del descanso.
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