El antecedente de una cirugía aórtica mayor puede transformar una angiografía coronaria rutinaria en un procedimiento de alto riesgo técnico. “La angiografía coronaria de emergencia enfrentó desafíos técnicos sustanciales debido a la marcada tortuosidad de la arteria braquiocefálica”, describen los autores al presentar el caso de un hombre de 55 años con dolor torácico prolongado que finalmente fue diagnosticado con infarto agudo de miocardio con elevación del ST.
El paciente tenía antecedente de reemplazo de aorta ascendente por disección tipo A cuatro años antes e hipertensión severa. Ingresó tras 22 horas de dolor precordial, con elevación del ST en derivaciones inferiores y marcadores cardíacos elevados. Aunque se encontraba hemodinámicamente estable (Killip I), el contexto anatómico previo condicionó la estrategia intervencionista.
Durante el cateterismo, la marcada tortuosidad de la arteria braquiocefálica dificultó el avance de los dispositivos. Solo fue posible realizar angiografía selectiva de la coronaria izquierda; la evaluación de la coronaria derecha requirió inyección no selectiva de contraste con catéter pigtail. Se identificaron lesiones coronarias críticas, incluida oclusión total de la descendente anterior y estenosis severa en la circunfleja, con circulación colateral preservada.
El procedimiento se suspendió ante la prolongación del tiempo operatorio, el alto volumen de contraste y la exposición acumulada a radiación, priorizando la seguridad del paciente. Para los autores, este caso evidencia que la anatomía vascular alterada tras cirugía aórtica puede complicar significativamente una intervención coronaria urgente.
Como aprendizaje clínico, proponen considerar una evaluación combinada aorto-coronaria mediante angiotomografía en pacientes con antecedentes de reparación aórtica compleja, especialmente si están estables, con el fin de anticipar dificultades técnicas y optimizar la planificación del abordaje.
El reporte subraya la necesidad de seguimiento estructurado y multidisciplinario en pacientes post-disección aórtica, integrando cardiología intervencionista, cirugía cardiovascular e imagen avanzada para reducir riesgos en escenarios de urgencia.
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