Cirugía conservadora e innovación terapéutica transforman el manejo del cáncer de seno

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Dr. Luis Báez Vallecillo, oncólogo especialista en malignidades de seno. Foto tomada por PHL.

Hoy tratamos muchos tumores antes de operarlos y logramos respuestas completas que nos permiten preservar el seno en la mayoría de las pacientes”, afirma el doctor Luis Báez Vallecillo, oncólogo especialista en malignidades de seno, al describir el cambio de paradigma en el abordaje quirúrgico del cáncer de mama.

El especialista explica que el manejo actual ya no se limita a remover el tumor. La estrategia comienza antes de entrar a sala de operaciones, con una planificación multidisciplinaria que integra oncología médica, radiología, cirugía oncológica, cirugía plástica y radiooncología para optimizar tanto el control oncológico como el resultado estético.

Tratamiento primero, cirugía después

Uno de los cambios más significativos es el uso extendido de terapia neoadyuvante. “Logramos cambiar algo grande y no resecable en algo pequeño y resecable”, señala el doctor, destacando cómo los tratamientos sistémicos previos permiten reducir el tamaño tumoral antes de la intervención quirúrgica.

El objetivo actual es claro: preservar el seno siempre que sea oncológicamente seguro. Cuando el tumor es pequeño en relación con el volumen mamario, la cirugía conservadora se convierte en la primera opción. Incluso en tumores más avanzados, el tratamiento previo puede erradicar o disminuir la lesión lo suficiente para evitar una mastectomía.

Además, datos recientes han demostrado que la preservación mamaria acompañada de radioterapia puede ofrecer tasas de control local iguales o superiores a la mastectomía sin radiación, reflejando la evolución de la tecnología radioterapéutica.

Radioterapia más precisa y menos invasiva

La radiación también ha cambiado dramáticamente en las últimas décadas. “Antes era de entrada y salida, afectando más tejido sano. Hoy los campos son tangenciales y diseñados para preservar órganos colaterales”, explica el doctor.

Esta mayor precisión permite que la combinación de cirugía conservadora y radioterapia sea altamente efectiva y más segura, fortaleciendo la meta de mantener la integridad corporal sin comprometer el control oncológico.

Reconstrucción desde el inicio del plan terapéutico

El abordaje moderno incluye al cirujano plástico desde las primeras discusiones clínicas. “No es simplemente remover un tumor y vámonos. Hay que diseñar la estrategia antes de entrar a sala”, enfatiza.

En muchos casos, la tumorectomía se coordina con técnicas de mamoplastia reductora, logrando resultados estéticos favorables incluso tras la resección oncológica. Además, se planifica la simetría del seno contralateral en la misma intervención.

Sin embargo, persisten retos importantes. El acceso a cirugía reconstructiva sigue siendo una limitación fuera del área metropolitana, y los costos asociados a prótesis y procedimientos complejos pueden representar una barrera adicional.

Acceso a innovación y estudios clínicos

En términos de terapias innovadoras, el especialista asegura que Puerto Rico cuenta con acceso a los medicamentos disponibles en Estados Unidos.

El Centro Comprensivo de Cáncer mantiene plataformas activas de estudios clínicos federales y protocolos que permiten traer nuevas moléculas al país. El principal desafío, explica, no es la disponibilidad sino la cobertura, dado que se trata de tratamientos de alto costo durante su periodo de patente.

La llegada de biosimilares está comenzando a ampliar la accesibilidad, particularmente para pacientes que dependen de programas gubernamentales.

El reto persistente: detección temprana y educación

A pesar de los avances quirúrgicos y farmacológicos, el especialista insiste en que el primer paso sigue siendo el mismo: la detección temprana.

Las mujeres jóvenes representan un desafío adicional, ya que no siempre califican para programas de cernimiento establecidos y pueden confundir síntomas con cambios benignos. “Hay que conocer el seno, no temerle y levantar bandera ante cualquier sospecha”, recomienda.

En el caso de mutaciones hereditarias como BRCA1 y BRCA2, el panorama también ha cambiado. Ya existen terapias dirigidas específicas para pacientes con estas alteraciones genéticas, lo que permite iniciar tratamiento incluso antes de completar estudios de estadificación.

Un nuevo estándar de tratamiento

Para el doctor Báez Vallecillo, el mensaje final es claro. “El cáncer de seno es curable en etapas 0, 1, 2, 3 y 4. Nunca nos quitamos y siempre luchamos”.

Lo que antes era percibido como una enfermedad devastadora hoy se enfrenta con estrategias multidisciplinarias, terapias de precisión y cirugía conservadora que prioriza tanto la supervivencia como la calidad de vida.

El cáncer de seno ya no se aborda únicamente desde la urgencia quirúrgica, sino desde la planificación estratégica y la medicina personalizada.

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