Las enfermedades de la tiroides representan un problema de salud pública relevante en Puerto Rico, donde especialistas advierten que un número significativo de casos permanece sin diagnóstico oportuno, lo que puede comprometer funciones esenciales como el metabolismo, el crecimiento, la salud cardiovascular y el bienestar mental desde la infancia hasta la adultez mayor.
“La enfermedad tiroidea puede presentarse en cualquier etapa de la vida y, cuando no se detecta a tiempo, impacta funciones esenciales como el metabolismo, el crecimiento, la salud cardiovascular, el estado de ánimo y el bienestar general”, expresó la doctora Melba Feliciano Emmanuelli, endocrinóloga y presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología. “El diagnóstico temprano y el tratamiento basado en evidencia científica permiten a los pacientes mantener una vida plena y productiva, evitando complicaciones que muchas veces son prevenibles.”
Se estima que la prevalencia general de enfermedad tiroidea en la Isla oscila entre 20 % y 23 % de la población, con una frecuencia cinco a ocho veces mayor en mujeres que en hombres. En adultos mayores, el hipotiroidismo puede alcanzar entre 10 % y 15 %, mientras que entre 50 % y 70 % de las personas mayores de 60 años presentan nódulos tiroideos asintomáticos detectados incidentalmente. En niños y adolescentes, la prevalencia fluctúa entre 1 % y 2 %, siendo la tiroiditis de Hashimoto la causa más común de hipotiroidismo.
El cáncer de tiroides constituye una de las principales preocupaciones clínicas en la Isla, con una incidencia aproximada de 40 casos por cada 100,000 habitantes, afectando predominantemente a mujeres entre 30 y 60 años. Aunque menos frecuente en población pediátrica, representa cerca del 12 % de los cánceres en adolescentes entre 15 y 19 años, lo que refuerza la necesidad de vigilancia clínica temprana.
La Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología enfatizó que la detección tardía puede derivar en complicaciones cardiovasculares, trastornos metabólicos, alteraciones del desarrollo, problemas cognitivos y complicaciones durante el embarazo, muchas de las cuales pueden prevenirse con pruebas de cernimiento oportunas. En el marco del Mes de Alerta sobre las Enfermedades de la Tiroides, especialistas y autoridades sanitarias reiteraron la importancia de promover evaluaciones clínicas tempranas y educación pública para mejorar el diagnóstico y el tratamiento oportuno en la población.








