Lo que sí sería importante entender es que en recién nacidos la piel es su principal barrera contra infecciones y un fundamental órgano regulador de la temperatura corporal. Así que por obviedad, si esta barrera está comprometida desde el nacimiento, puede traer consecuencias o complicaciones. Por eso el manejo médico inmediato cambia todo el pronóstico.
Fuente: Ronaldo Espinoza









