El intestino ha dejado de ser visto únicamente como un órgano digestivo para convertirse en un eje central de la salud humana. Así lo explicó el gastroenterólogo y hepatólogo pediátrico José Álvarez Ruiz, quien destacó que múltiples enfermedades tienen su origen en procesos inflamatorios intestinales.
De acuerdo con el especialista, la inflamación en el intestino no se limita al sistema digestivo, sino que puede desencadenar efectos en todo el organismo. “Las sustancias inflamatorias pasan a la sangre, producen inflamación sistémica y eso provoca resistencia a la insulina y, por lo tanto, diabetes”, explicó.
Este proceso está vinculado con el desarrollo de diversas enfermedades, entre ellas:
- Diabetes
- Enfermedad de Crohn
- Colitis ulcerativa
- Cáncer de colon
- Trastornos neurodegenerativos como el Parkinson
En este sentido, el experto resaltó un cambio de paradigma en la medicina preventiva: “Cada vez miramos el cáncer de colon como algo que podemos evitar, aun cuando existan factores genéticos”.
Lactancia materna: el primer paso para un intestino saludable
El cuidado de la salud intestinal comienza desde los primeros días de vida. Según el Dr. Álvarez Ruiz, la lactancia materna cumple un rol fundamental en la formación del sistema inmunológico. “La leche materna es un alimento vivo, no es estéril, contiene más de 700 especies de bacterias que ayudan a formar el sistema inmunológico del bebé”, señaló.
Además, destacó que existe evidencia de que los niños que son amamantados durante más tiempo presentan un menor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes. “Todos los niños deberían ser lactados, siempre que se pueda”.
El especialista resumió sus recomendaciones en un conjunto de hábitos clave que impactan directamente la salud intestinal y, por ende, el bienestar general:
- Dormir al menos ocho horas diarias
- Consumir cinco porciones de frutas y vegetales al día
- Realizar al menos tres horas de ejercicio intenso a la semana
- Reducir la exposición a la luz azul
- Evitar alimentos ultraprocesados, grasas hidrogenadas y jarabe de maíz de alta fructosa
- Preferir grasas saludables como aceite de oliva y aguacate
- Incluir en la dieta pescado, nueces y vegetales crucíferos
Finalmente, el Dr. Álvarez Ruiz enfatizó la importancia de entender al ser humano como un sistema interconectado con su microbiota intestinal. “El ser humano es un metaorganismo junto con las bacterias del intestino. Sin ellas no sobrevivimos, y si las alteramos, nos enfermamos”.









