Adherencia terapéutica y salud metabólica marcan el nuevo enfoque clínico frente a la obesidad 

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Dra. Leticia Hernández, endocrinóloga y pasada presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED). Foto original de PHL.

La obesidad es una condición compleja que requiere un enfoque integral y sostenido en el tiempo. Así lo explicó la Dra. Leticia Hernández, endocrinóloga y pasada presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED), quien destacó que el éxito del tratamiento depende en gran medida de la educación del paciente y la adherencia a las estrategias terapéuticas.

Según la especialista, el manejo de la obesidad no se limita a un medicamento o a un plan dietético temporal, sino que implica cambios sostenidos en el estilo de vida y seguimiento médico continuo. El abordaje clínico de la obesidad incluye varios componentes que deben trabajarse de manera simultánea.

Entre ellos se encuentran los cambios en la alimentación, la actividad física, el apoyo psicológico y, en algunos casos, el uso de medicamentos o intervenciones médicas. “La obesidad es una condición crónica y recurrente, por lo que su manejo debe entenderse como un proceso a lo largo de toda la vida”, explicó Hernández.

La importancia de mantener la adherencia

Uno de los mayores desafíos en el tratamiento de la obesidad es evitar el abandono temprano del proceso. Para lograrlo, la especialista enfatiza la necesidad de educar al paciente desde el inicio sobre las características de la enfermedad y las expectativas reales del tratamiento.

Entre los aspectos clave está explicar que durante el proceso pueden aparecer periodos de meseta, en los que el peso se mantiene estable durante un tiempo. “Es importante que los pacientes entiendan que estas mesetas son normales y que no significan que el tratamiento haya dejado de funcionar”. La especialista también destacó que el progreso no debe medirse únicamente por la pérdida de peso.

Otros indicadores relevantes incluyen la mejoría en los niveles de glucosa, colesterol, presión arterial, apnea del sueño o hígado graso, así como el aumento en la energía y la capacidad para realizar actividad física. “Muchas veces la composición corporal mejora, aumenta la masa muscular y la salud metabólica, aunque la balanza no cambie significativamente”, explicó.

Combatir el estigma de la obesidad

Hernández también enfatizó que la obesidad no debe interpretarse como una falta de disciplina o motivación.

Se trata de una condición influenciada por factores biológicos, hormonales, genéticos, psicológicos y sociales, que requiere un abordaje médico integral.

“El manejo de la obesidad debe tratarse con la misma seriedad que otras enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión”, concluyó.

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