Las alergias respiratorias continúan siendo una de las principales causas de consulta tanto en niños como en adultos. Entre ellas, la rinitis alérgica destaca por su alta frecuencia y por su estrecha relación con el asma, una enfermedad que puede agravarse cuando no se identifican y controlan los factores desencadenantes.
Así lo explicó el Dr. Wilfredo Cosme Blanco, alergista e inmunólogo de niños y adultos, quien señaló que muchas personas desconocen que ambas enfermedades suelen coexistir y que, en la mayoría de los casos, las alergias respiratorias están relacionadas con el ambiente y no con los alimentos.
«La mayoría de los alérgicos son asmáticos, cerca del 40 %, y de los asmáticos, el 80 % son alérgicos. Lo que estamos viendo principalmente son alergias ambientales. Es importante aclarar que esto no tiene nada que ver con comida. Las alergias a alimentos no son las causantes del asma crónica ni de la rinitis crónica».
Los principales responsables están en el ambiente
Aunque muchas personas asocian las alergias con determinados alimentos, el especialista aclaró que los casos más frecuentes de asma y rinitis alérgica están relacionados con la exposición continua a alérgenos ambientales.
Entre los más comunes se encuentran los ácaros del polvo, las cucarachas, la caspa de perros y gatos, los hongos y los pólenes, especialmente de algunas gramíneas y árboles. La exposición repetida a estos agentes favorece la inflamación de las vías respiratorias y puede desencadenar síntomas persistentes como congestión nasal, estornudos, secreción, picazón y dificultad para respirar.
El Dr. Cosme Blanco explicó que las enfermedades alérgicas pueden afectar diferentes órganos del cuerpo, por lo que un mismo paciente puede presentar manifestaciones respiratorias, cutáneas o incluso digestivas.
Por esta razón, insistió en que el diagnóstico no debe basarse únicamente en los síntomas, sino en una evaluación clínica completa. «Es importante tomar un buen historial médico y un buen examen físico. Dependiendo de los patrones, de las preguntas que se hagan y de las respuestas del paciente podemos determinar si es una condición alérgica o si necesita pruebas adicionales», indicó.
El historial clínico orienta el diagnóstico
El especialista destacó que una de las herramientas más importantes en alergología continúa siendo la conversación con el paciente.
Preguntas sobre el momento en que aparecen los síntomas, el contacto con mascotas, la exposición al polvo o incluso la reacción al encender un ventilador pueden ofrecer pistas importantes para identificar el alérgeno responsable. «Si los síntomas son peores en la mañana o en la noche, si prende un abanico y comienza a estornudar o a rascarse la nariz, uno empieza a pensar en un patrón de alergia a los ácaros. Si juega con un perro o un gato y desarrolla congestión o ronchas, también podemos sospechar un componente alérgico».
Cuando la evaluación clínica lo amerita, pueden realizarse pruebas cutáneas, análisis de sangre o pruebas específicas para otros tipos de alergias, como la dermatitis por contacto.
La rinitis también afecta la calidad de vida
Aunque muchas personas consideran la rinitis alérgica como un problema menor, el médico advirtió que la inflamación nasal persistente puede alterar significativamente las actividades cotidianas.
La congestión permanente, los estornudos frecuentes, la secreción nasal y el picor ocular afectan el descanso, el rendimiento escolar y laboral, además de disminuir la calidad de vida. «Cuando ya le afecta la rutina diaria y la calidad de vida, mi recomendación es buscar ayuda. Hay alternativas que pueden mejorar significativamente los síntomas», afirmó.
Finalmente, el Dr. Cosme Blanco hizo un llamado a consultar oportunamente con un especialista cuando los síntomas respiratorios son persistentes o interfieren con las actividades diarias.
Asimismo, destacó la importancia de que los médicos de atención primaria identifiquen tempranamente a los pacientes que requieren valoración por alergología. «Muchas veces las personas se acostumbran a vivir con alergia. Hay alternativas para mejorar significativamente la calidad de vida. También es importante que los referidos se hagan a tiempo para que el paciente reciba el tratamiento adecuado lo antes posible», concluyó.









