Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron una alerta a la población para reforzar las medidas de prevención contra las picaduras de mosquitos, luego de que la temporada del virus del Nilo Occidental registrara su inicio más temprano y con mayor actividad en más de dos décadas.

Hasta el 30 de junio, los CDC habían confirmado 48 casos de la enfermedad, de los cuales 38 fueron clasificados como graves. La cifra supera ampliamente el promedio registrado durante los últimos años, ya que desde 2004 se notificaban, en promedio, apenas 10 casos para esa misma fecha.
Además, 23 estados han reportado la detección del virus en mosquitos, el número más alto observado en los últimos diez años. El estado de Arizona concentra actualmente la mayor carga de la enfermedad. De los 32 casos confirmados, 29 corresponden al condado de Maricopa, donde también se han registrado cuatro muertes asociadas al virus durante este año.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias locales recomendaron utilizar repelentes que contengan DEET, reparar las mallas o mosquiteros dañados en puertas y ventanas, y eliminar cualquier acumulación de agua estancada, principal sitio de reproducción de los mosquitos.
Melissa Kretschmer, funcionaria del departamento de salud del condado de Maricopa, advirtió que incluso una tapa de botella volteada puede acumular suficiente agua para permitir la reproducción de estos insectos, especialmente después de lluvias o del riego de jardines.
Recomendaciones para reducir el riesgo de infección
Los CDC también aconsejan:
- Aplicar repelente de insectos siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Usar ropa de manga larga y pantalones holgados al permanecer en exteriores.
- Evitar actividades al aire libre al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos transmisores presentan mayor actividad.
- Eliminar recipientes con agua acumulada alrededor de viviendas y jardines para reducir los criaderos.

La doctora Erin Staples, experta de los CDC en enfermedades transmitidas por insectos, señaló que el inicio de la temporada coincide con las celebraciones al aire libre en Estados Unidos, por lo que hizo un llamado a disfrutar de las actividades tomando medidas sencillas de protección para evitar las picaduras.
El virus del Nilo Occidental fue identificado por primera vez en Estados Unidos en 1999, en la ciudad de Nueva York, y posteriormente se extendió por todo el país. Su mayor pico ocurrió en 2003, cuando se notificaron cerca de 10.000 casos.
Los especialistas estiman que decenas de miles de personas podrían infectarse cada año sin saberlo, ya que la mayoría desarrolla síntomas leves o permanece completamente asintomática.
Cuando aparecen manifestaciones clínicas, estas pueden incluir:
- Dolor de cabeza.
- Dolores musculares y articulares.
- Vómitos o diarrea.
- Erupciones cutáneas.
Los adultos mayores presentan mayor riesgo de complicaciones

Aunque la mayoría de los pacientes se recupera sin complicaciones, algunos desarrollan formas graves de la enfermedad. En estos casos, el virus puede afectar el sistema nervioso central, provocando inflamación del cerebro (encefalitis) o de la médula espinal, condiciones potencialmente mortales.
Las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones incluyen:
- Adultos mayores de 60 años.
- Personas con enfermedades crónicas.
- Pacientes con el sistema inmunológico debilitado.
Durante la última década, las autoridades sanitarias estadounidenses han registrado un promedio de 2.000 casos anuales, incluidos aproximadamente 1.200 cuadros neurológicos graves y cerca de 100 fallecimientos cada año, lo que resalta la importancia de fortalecer las medidas de prevención durante la temporada de mosquitos.









