El desarrollo de los agonistas del receptor GLP-1 ha transformado el tratamiento de la obesidad, ofreciendo una alternativa más efectiva para lograr una pérdida de peso sostenida y reducir el riesgo de complicaciones cardiometabólicas.
Sin embargo, la Dra. Paola Mansilla, endocrinóloga y fundadora de la Sociedad de Obesidad y Síndromes Asociados, enfatiza que estos medicamentos no son una solución aislada y deben utilizarse dentro de un tratamiento integral, con seguimiento médico y cambios en el estilo de vida.
¿Cómo funcionan los medicamentos GLP-1?
La especialista explicó que estos medicamentos actúan mediante diferentes mecanismos que favorecen la pérdida de peso.
Entre sus principales efectos se encuentran la disminución del apetito, el envío de señales al cerebro que aumentan la sensación de saciedad y el retraso del vaciamiento gástrico, permitiendo que el paciente permanezca satisfecho durante más tiempo.
Además, las terapias más recientes combinan la acción del GLP-1 con otras moléculas, lo que potencia aún más la reducción del peso corporal. «Estos medicamentos inhiben el apetito, envían una señal al cerebro para detener la ingesta y hacen que el alimento permanezca más tiempo en el estómago, aumentando la sensación de saciedad».
Los beneficios de estos tratamientos no se limitan a la reducción del peso corporal. La Dra. Mansilla señaló que estudios clínicos han demostrado que medicamentos como la semaglutida disminuyen el riesgo de eventos cardiovasculares mayores, como infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, tanto en personas con diabetes tipo 2 como en pacientes sin esta enfermedad.
Asimismo, investigaciones recientes con tirzepatida continúan mostrando resultados prometedores en la mejora de la salud cardiometabólica.
El tratamiento debe ser individualizado
Aunque el acceso a estos medicamentos ha aumentado, la especialista recordó que no todos los pacientes requieren el mismo tratamiento ni las mismas dosis.
Por ello, insistió en la importancia de que el manejo sea realizado por profesionales capacitados, con un seguimiento continuo que permita ajustar las dosis de manera progresiva y reducir la aparición de efectos adversos, principalmente los gastrointestinales.
Uno de los principales llamados de atención de la endocrinóloga fue el uso creciente de los llamados medicamentos compuestos (compounds) para el tratamiento de la obesidad.
Según explicó, aunque este tipo de formulaciones pueden ser útiles en otras áreas de la medicina, todavía existe poca evidencia científica que respalde su uso para los GLP-1.
Además, algunos pueden contener mezclas con otras sustancias, como vitamina B12, lo que incrementa el riesgo de efectos no deseados o dificulta conocer exactamente qué está recibiendo el paciente. «Los compounds no cuentan con los estudios clínicos que sí tienen los medicamentos originales. Necesitamos más evidencia antes de recomendar este tipo de tratamientos».
La Dra. Mansilla explicó que algunos de los problemas observados en consulta no se deben necesariamente al medicamento, sino a un uso inadecuado.
Entre las situaciones más frecuentes mencionó el aumento acelerado de las dosis, una pérdida de peso excesivamente rápida y la falta de orientación nutricional, factores que pueden favorecer la aparición de náuseas, vómitos, molestias digestivas e incluso otras complicaciones clínicas.
Por ello, recomendó que los pacientes reciban educación sobre el tratamiento, consuman porciones pequeñas, reduzcan la ingesta de alimentos con alto contenido de grasa y mantengan un seguimiento médico durante todo el proceso.
Finalmente, la especialista hizo un llamado a fortalecer la formación de los profesionales de la salud en el manejo de la obesidad, una enfermedad que requiere conocimientos específicos y un abordaje multidisciplinario.
Asimismo, destacó que el desarrollo de nuevos medicamentos continuará avanzando, pero recordó que ningún tratamiento farmacológico reemplaza la importancia de una alimentación saludable, la actividad física y un adecuado acompañamiento médico. «Mientras más sepamos sobre la obesidad, mejor podremos tratarla y mejores resultados tendrán nuestros pacientes».









