¿Comer sin grasas? Expertos advierten que esta práctica puede ser un error nutricional 

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Las grasas saludables ayudan a aportar energía y favorecen la absorción de vitaminas esenciales como la A, D, E y K.

Las dietas restrictivas que circulan en redes sociales y prometen una rápida pérdida de peso continúan ganando popularidad. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que muchas de estas recomendaciones pueden representar un riesgo para la salud al eliminar alimentos y nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Uno de los errores más frecuentes es eliminar por completo las grasas de la alimentación, una práctica que, lejos de aportar beneficios, puede afectar procesos fundamentales como la obtención de energía, la absorción de vitaminas y el adecuado funcionamiento de diferentes órganos. «Las grasas en la dieta no deben desaparecer del plato. Lo importante es aprender a elegir cuáles consumir y en qué cantidad», señalan los expertos.

Contrario a la creencia popular, las grasas no son enemigas de una alimentación saludable. De acuerdo con especialistas en nutrición, estos nutrientes aportan energía, favorecen la absorción de las vitaminas A, D, E y K y participan en múltiples procesos metabólicos indispensables para mantener una buena salud.

Por ello, la recomendación no es eliminarlas, sino mantener un consumo equilibrado dentro de una alimentación variada y balanceada.

Carolina Betancourt, directora científica de Alianza Team, explicó que el verdadero desafío está en comprender la calidad de las grasas que se consumen. «Los aceites, las grasas y los lípidos hacen parte de la alimentación diaria. El punto no es evitarlos, sino entender qué tipo se está consumiendo y en qué proporción. Ese conocimiento permite tomar decisiones más informadas en la cocina y en la mesa», afirmó.

¿Qué grasas son las que conviene priorizar?

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Los especialistas recuerdan que no todas las grasas tienen el mismo impacto sobre la salud. Las llamadas grasas insaturadas son las que deberían ocupar un lugar importante dentro de una dieta equilibrada.

Estas pueden encontrarse en alimentos como:

  • Aceites vegetales
  • Pescados
  • Aguacate
  • Semillas
  • Frutos secos

Dentro de este grupo también se encuentran los ácidos grasos omega-3, considerados esenciales porque el organismo no puede producirlos por sí solo y deben obtenerse mediante la alimentación.

Organismos internacionales como Health Canada, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y las autoridades regulatorias de Australia y Nueva Zelanda coinciden en que estas grasas desempeñan un papel importante dentro de una alimentación saludable.

Las grasas que deben consumirse con moderación

En contraste, las grasas saturadas deben consumirse con moderación. Estas suelen encontrarse en:

  • Carnes
  • Mantequilla
  • Lácteos enteros
  • Algunos aceites vegetales, como palma y coco

Según los resultados del Estudio Colombiano de Perfiles Nutricionales (Copen), el consumo de grasas saturadas en Colombia supera las recomendaciones nutricionales, por lo que los expertos sugieren reducir su ingesta sin llegar a eliminarlas completamente.

También llaman la atención sobre las grasas trans, que pueden formarse cuando algunos aceites líquidos son sometidos a altas temperaturas o procesos industriales que modifican su estructura.

En este caso, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda limitar su consumo debido a sus posibles efectos negativos sobre la salud cardiovascular. Las actuales guías alimentarias del Gobierno de Estados Unidos y la FDA coinciden en que la estrategia no consiste en eliminar las grasas, sino en reemplazar aquellas de menor calidad por opciones más saludables y mantener un patrón de alimentación equilibrado.

Para Betancourt, el debate debería centrarse en la educación nutricional y no en las restricciones absolutas impulsadas por tendencias virales. «El cuerpo necesita grasas para funcionar correctamente, y la conversación no debería ser si consumirlas o no, sino cómo encontrar el balance adecuado dentro de la alimentación diaria. Eliminar un nutriente sin entender su rol puede llevar a decisiones con efectos contrarios a los que se buscan», concluyó.

Especialistas coinciden en que seguir recomendaciones nutricionales difundidas en redes sociales sin respaldo científico puede generar deficiencias nutricionales y comprometer la salud a largo plazo.

En lugar de eliminar grupos completos de alimentos, la recomendación es priorizar grasas saludables, moderar el consumo de grasas saturadas y limitar las grasas trans, siempre dentro de una alimentación balanceada, variada y acompañada por orientación profesional cuando sea necesario.

Fuente original aquí 

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