“Pensé que era por entrenar”: síntomas de cáncer colorrectal que pasó por alto

original web 2026 08 12t222205.139
Julia Michelle Santiago, sobreviviente de cáncer colorrectal, fundadora de Julia Strong y de Julia Strong: The Podcast. Foto tomada por PHL.

Para Julia Michelle Santiago, sobreviviente de cáncer colorrectal, fundadora del movimiento Julia Strong y de Julia Strong: The Podcast, los primeros síntomas de la enfermedad parecían una consecuencia lógica de su exigente rutina como atleta de alto rendimiento.

Durante meses convivió con señales que hoy reconoce como características del cáncer colorrectal, pero que en ese momento atribuyó al intenso entrenamiento que realizaba para competir en un Ironman. En entrevista con PHL, explicó que la falta de información y la percepción de ser una persona sana hicieron que no buscara atención médica hasta que su organismo ya no pudo sostener el esfuerzo.

Una atleta que nunca imaginó tener cáncer

Cuando comenzaron los síntomas, Julia entrenaba seis días a la semana y llevaba una vida completamente enfocada en el deporte.

Por eso, cada molestia tenía una explicación relacionada con el ejercicio. «Yo reflejé todos los síntomas asociados a un cáncer de colon: cansancio, pérdida de peso, sangre, acidez y cambios en la evacuación, pero no identifiqué ninguno como un potencial cáncer».

A sus 45 años, tampoco consideraba que estuviera dentro del grupo de personas que podían desarrollar la enfermedad. «Primero por mi edad y, segundo, porque todo se lo achacaba al entrenamiento. Pensaba que estaba cansada porque me levantaba a las cuatro de la mañana o porque había entrenado muchísimo».

Julia reconoce que las señales eran claras, pero el desconocimiento sobre el cáncer colorrectal hizo que las minimizara. Entre los síntomas que presentó se encontraban cansancio persistente, pérdida de peso, sangre en las heces, acidez y cambios en el hábito intestinal. «No tenía ningún tipo de información sobre lo que era un cáncer de colon. Nunca entendí que yo podía estar enferma».

Según explica, muchas personas pueden cometer el mismo error al justificar síntomas persistentes por el estrés, el trabajo o el ejercicio, retrasando así la búsqueda de atención médica.

Después de completar el Ironman, su estado de salud continuó deteriorándose. Lo que inicialmente parecía agotamiento físico comenzó a convertirse en una limitación para realizar actividades cotidianas. «Seis meses más tarde mi cuerpo empezó a apagarse. Cada día me sentía peor y peor. Llegué al hospital con la hemoglobina en 10 y mi cuerpo estaba fallando». Fue entonces cuando los estudios confirmaron el diagnóstico de cáncer colorrectal.

Uno de los mensajes que Julia busca transmitir es que mantener un estilo de vida saludable es importante, pero no elimina completamente el riesgo de desarrollar cáncer. Su historia rompe con la idea de que esta enfermedad solo afecta a personas mayores o con factores de riesgo evidentes. «Yo era joven, sumamente atlética y entendía que llevaba una vida saludable. Por eso nunca imaginé que pudiera tener cáncer».

Su experiencia demuestra que escuchar al cuerpo y prestar atención a los cambios persistentes puede ser determinante para lograr un diagnóstico oportuno.

Cada vez más casos en adultos jóvenes

Además de compartir su historia, Julia advierte sobre una realidad que preocupa a especialistas en distintos países: el aumento del cáncer colorrectal en adultos jóvenes. «Hoy es un hecho que el cáncer de colon se está manifestando más aún en adultos jóvenes. Son datos alarmantes que ocurren no solamente en Puerto Rico, sino también en Estados Unidos y Canadá.

Aunque tradicionalmente esta enfermedad se asociaba con personas de mayor edad, cada vez se reportan más diagnósticos antes de los 50 años, lo que ha llevado a reforzar los mensajes sobre prevención y detección temprana.

Tras superar la enfermedad y cumplir 12 años en remisión, Julia dedica gran parte de su tiempo a educar a otras personas a través de Julia Strong, movimiento desde el que promueve hábitos saludables, bienestar emocional y prevención.

Para ella, una de las principales enseñanzas que dejó el cáncer es no ignorar las señales del organismo. «Si tu cuerpo está hablando, escúchalo. Muchas veces pensamos que los síntomas son normales o que ya se pasarán, pero conocer nuestro cuerpo y consultar al médico puede hacer una gran diferencia».

Hoy, Julia Michelle Santiago espera que su historia ayude a que otras personas no repitan el mismo error de restarle importancia a síntomas persistentes. Aunque reconoce que en su caso el deporte le permitió desarrollar la fortaleza mental necesaria para enfrentar la enfermedad, insiste en que ninguna persona, sin importar su condición física o edad, debe asumir que está libre de riesgo.

Su llamado es claro: prestar atención a los cambios en el organismo, buscar orientación médica cuando aparezcan síntomas persistentes y entender que el diagnóstico temprano sigue siendo una de las herramientas más importantes para mejorar el pronóstico del cáncer colorrectal.

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email