Un estudio publicado en Antiquity analizó residuos microscópicos preservados sobre un conjunto de instrumentos quirúrgicos hallados en la tumba de Xia Quan, un médico de la dinastía Ming (1368-1644), en el este de China. Los hallazgos aportan la primera evidencia química directa del empleo de un anestésico tópico en la práctica quirúrgica hace aproximadamente seis siglos.
Los investigadores examinaron unas tijeras y pinzas de hierro mediante técnicas de fluorescencia de rayos X y microespectroscopia Raman, métodos no destructivos que permiten identificar tanto la composición del metal como los compuestos químicos presentes en residuos microscópicos adheridos a su superficie.
El análisis detectó la presencia de un grupo ciano, característico de compuestos relacionados con el cianuro de hidrógeno, además de residuos de aceites y grasas utilizados con fines medicinales. En conjunto, estas señales químicas son compatibles con la presencia de aconitina, un potente alcaloide presente en plantas del género Aconitum, conocidas por su elevada toxicidad y, al mismo tiempo, por sus propiedades analgésicas.
Aunque la aconitina puede resultar letal en concentraciones elevadas, los registros históricos de la medicina tradicional china describen métodos para reducir su toxicidad mediante procesos de preparación con sustancias ácidas, como vinagre, frijoles mungo o incluso orina, permitiendo su aplicación controlada como anestésico de uso tópico antes de intervenciones quirúrgicas menores.
La distribución de los residuos sobre las zonas funcionales de las tijeras y las pinzas sugiere que el compuesto era aplicado directamente sobre la piel antes del procedimiento. Posteriormente, el cirujano utilizaba las pinzas para sujetar el tejido y las tijeras para realizar pequeñas incisiones o retirar lesiones superficiales, una práctica consistente con las descripciones médicas de la época.
Los autores destacan que esta es la primera vez que se obtiene evidencia química directa de un anestésico conservado sobre instrumentos quirúrgicos antiguos. Hasta ahora, el conocimiento sobre el uso de sustancias anestésicas durante la dinastía Ming procedía únicamente de textos históricos, sin pruebas materiales que confirmaran su utilización clínica.
Además de respaldar los registros de la medicina tradicional china, el hallazgo demuestra que los médicos de la dinastía Ming desarrollaron estrategias para equilibrar la eficacia analgésica y la seguridad del paciente, controlando cuidadosamente la toxicidad de compuestos vegetales antes de su aplicación. Los investigadores consideran que este descubrimiento amplía el conocimiento sobre la evolución de la cirugía y la farmacología, y ofrece una nueva perspectiva sobre el desarrollo temprano de las técnicas de anestesia en la historia de la medicina.
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