El desarrollo de vacunas personalizadas contra el cáncer continúa ganando terreno. Un tratamiento experimental basado en ARN mensajero (ARNm), desarrollado por Moderna en colaboración con Merck, mostró resultados prometedores para reducir el riesgo de que el melanoma reaparezca después de la cirugía.
La estrategia, denominada mRNA-4157/V940, se diseñó para trabajar en combinación con pembrolizumab (Keytruda), una inmunoterapia que ayuda al sistema inmunitario a reconocer y combatir las células tumorales.
Los resultados del ensayo clínico de fase 2b KEYNOTE-942 mostraron que la combinación redujo en 44 % el riesgo de recurrencia o muerte frente al uso de pembrolizumab como tratamiento único en pacientes con melanoma de alto riesgo en estadios III y IV que habían sido sometidos a una resección completa del tumor.
Una vacuna diseñada para cada tumor
A diferencia de las vacunas preventivas tradicionales, esta estrategia busca generar una respuesta inmunitaria después de que el cáncer ha sido diagnosticado y tratado. Para desarrollarla, se analiza la información genética del tumor del paciente con el objetivo de identificar neoantígenos, es decir, características derivadas de las mutaciones específicas de las células cancerosas que pueden ser reconocidas por el sistema inmunitario.
Con esa información se produce una vacuna individualizada que contiene una molécula de ARNm capaz de proporcionar instrucciones para que las células presenten esos neoantígenos y activen una respuesta de los linfocitos T contra las células tumorales. “Los tratamientos que tenemos no son perfectos. Las personas recaen”, señaló la Dra. Janice Mehnert, directora del programa de oncología médica de melanoma y cáncer cutáneo de NYU Langone Health y una de las investigadoras principales del estudio.
¿Qué mostraron los ensayos?
En el estudio de fase 2b participaron 157 pacientes con melanoma de alto riesgo que habían sido sometidos a una resección completa del cáncer. De ellos, 107 recibieron la combinación de mRNA-4157/V940 más pembrolizumab, mientras que 50 recibieron únicamente pembrolizumab.
A los 18 meses, la supervivencia libre de recurrencia fue de 78,6 % en el grupo que recibió la combinación, frente a 62,2 % entre quienes recibieron únicamente pembrolizumab. Además, se observó una reducción del riesgo de recurrencia o muerte del 44 %. Los resultados también apuntaron a un posible beneficio frente a la diseminación del melanoma a otras partes del organismo, un aspecto especialmente relevante debido a la capacidad de este cáncer para producir metástasis.
Uno de los principales desafíos después de retirar quirúrgicamente un melanoma es que pueden permanecer en el organismo células tumorales microscópicas que no son detectables mediante las pruebas convencionales y que posteriormente pueden dar lugar a una recaída.
La vacunación personalizada busca precisamente entrenar al sistema inmunitario para reconocer las características específicas del tumor y actuar frente a esas células residuales. La investigación publicada en The Lancet respaldó estos hallazgos: la combinación de mRNA-4157 con pembrolizumab prolongó la supervivencia libre de recurrencia frente a pembrolizumab solo y mostró un perfil de seguridad considerado manejable.
¿Estamos ante una nueva generación de tratamientos contra el cáncer?
Aunque los resultados son alentadores, la vacuna continúa siendo una terapia experimental y requiere estudios de mayor escala para confirmar su eficacia y establecer su posible incorporación a la práctica clínica.
El desarrollo representa, sin embargo, un paso importante en la investigación de tratamientos oncológicos personalizados: en lugar de utilizar exactamente la misma vacuna para todos los pacientes, la tecnología de ARNm permite diseñar una terapia basada en las mutaciones particulares de cada tumor. La estrategia también está siendo investigada en otros tipos de cáncer, lo que plantea la posibilidad de que las plataformas de vacunas personalizadas de ARNm puedan tener aplicaciones más allá del melanoma.
Los avances más recientes de esta tecnología han llevado a ensayos de fase 3 con poblaciones mucho más amplias. En agosto de 2026, Moderna y Merck comunicaron resultados positivos de un ensayo de fase 3 en melanoma, aunque los datos detallados aún están pendientes de publicación científica completa.
Esto significa que la investigación se encuentra en una etapa especialmente relevante: pasar de resultados prometedores en estudios iniciales a demostrar beneficios consistentes en grandes poblaciones de pacientes.
La vacuna no sustituye actualmente la cirugía ni la inmunoterapia estándar, pero sus resultados muestran cómo el conocimiento molecular de cada tumor podría convertirse en una herramienta para desarrollar tratamientos cada vez más personalizados contra el cáncer.









