La obesidad es una enfermedad crónica que puede requerir un abordaje médico integral. Aunque cambios en la alimentación, actividad física y tratamientos farmacológicos forman parte de las alternativas disponibles, la cirugía bariátrica también ocupa un lugar importante dentro del tratamiento de determinados pacientes.
Así lo explicó el Dr. Yarret Robles Torres, director de la Clínica Especializada en Medicina Metabólica y Cirugía Bariátrica del Hospital Damas, quien destacó la necesidad de dejar atrás la percepción de que las personas viven con obesidad simplemente por falta de voluntad. “Esto es una enfermedad y tiene tratamiento, y la cirugía es un tratamiento sumamente efectivo que ha trascendido múltiples años de estudios clínicos”, señaló el especialista.
Una enfermedad que requiere tratamiento
De acuerdo con el Dr. Robles, muchos pacientes llegan a la cirugía después de haber intentado diferentes estrategias para controlar su peso, entre ellas dieta, ejercicio y medicamentos.
La aparición de nuevas terapias farmacológicas ha ampliado las opciones para el manejo de la obesidad. Sin embargo, el especialista señaló que la cirugía bariátrica continúa demostrando una importante efectividad y durabilidad en determinados pacientes.
Por ello, considera que no necesariamente debe reservarse como una alternativa para cuando todas las demás opciones hayan fracasado. “¿Por qué no debe ser la última opción? Porque ha sido la terapia más efectiva a través de los años”, explicó.
Esto no significa que todas las personas con obesidad sean candidatas a una intervención quirúrgica. La indicación debe partir de una evaluación médica individual y considerar tanto las características del paciente como las enfermedades asociadas.
Uno de los escenarios en los que la cirugía puede adquirir especial relevancia es cuando la obesidad se presenta junto con enfermedades metabólicas importantes.
El especialista mencionó, por ejemplo, a pacientes con diabetes severa que requieren tratamientos prolongados. En determinados casos, la presencia de estas condiciones puede hacer que la cirugía sea una alternativa terapéutica, incluso cuando el paciente no encaja exactamente en algunos de los rangos tradicionalmente considerados para el procedimiento.
La evaluación, por tanto, debe mirar más allá del peso y considerar el estado general de salud.
Perder peso para poder acceder a otros tratamientos
La cirugía bariátrica también puede tener un papel en pacientes cuyo exceso de peso dificulta la realización de otros procedimientos médicos.
El Dr. Robles explicó que una persona con obesidad que necesita un trasplante de riñón o corazón, pero que requiere perder peso para poder acceder al procedimiento, podría ser evaluada como candidata a cirugía bariátrica.
Algo similar puede ocurrir con pacientes que necesitan una intervención ortopédica. Por ejemplo, una persona con obesidad y problemas importantes en las rodillas podría necesitar reducir su peso antes de someterse a una cirugía. En estos casos, el objetivo no se limita a la pérdida de peso, sino que busca mejorar las condiciones del paciente para que pueda avanzar hacia otros tratamientos necesarios.
Para el especialista, hablar de cirugía bariátrica implica reconocer que la obesidad necesita un tratamiento médico y no debe abordarse únicamente desde la perspectiva de los hábitos personales.
La decisión de operar debe realizarse después de analizar las condiciones particulares de cada paciente y determinar cuál estrategia ofrece una mejor relación entre beneficios y riesgos. La cirugía, además, no elimina la necesidad de seguimiento médico. Por el contrario, forma parte de un proceso que requiere acompañamiento antes y después del procedimiento.
En este contexto, entender la obesidad como una enfermedad crónica permite ampliar la conversación sobre sus tratamientos y considerar la cirugía bariátrica como una de las herramientas disponibles para pacientes seleccionados.









