El tratamiento intravenoso con efgartigimod mostró beneficios clínicos sostenidos durante un año en personas con miastenia gravis generalizada (gMG) que no presentaban anticuerpos detectables contra el receptor de acetilcolina (anti-AChR), de acuerdo con los resultados del periodo abierto del estudio ADAPT SERON presentados en la reunión anual de la American Association of Neuromuscular and Electrodiagnostic Medicine (AANEM) 2026, celebrada en Orlando.
Los datos fueron presentados por Dr. James Howard, de la University of North Carolina at Chapel Hill, quien señaló que los participantes mantuvieron una mejoría promedio cercana a 5 puntos en la escala Myasthenia Gravis Activities of Daily Living (MG-ADL) hasta la semana 52. Esta escala evalúa el impacto de la enfermedad sobre actividades cotidianas y va de 0 a 24 puntos, donde una puntuación más alta representa una mayor afectación.
Beneficios que se mantienen con el tratamiento
Durante las primeras cuatro semanas del estudio, los pacientes tratados con efgartigimod presentaron una reducción promedio de 3,35 puntos en la puntuación MG-ADL desde el inicio. Esta disminución fue 1,46 puntos mayor que la observada en el grupo placebo y alcanzó significación estadística (P=0,007).
Los beneficios también continuaron durante la fase abierta del estudio. De acuerdo con el Dr. Howard, se observaron mejorías adicionales con los ciclos posteriores de tratamiento, lo que plantea la posibilidad de que la respuesta clínica pueda incrementarse con una exposición prolongada al medicamento.
Uno de los indicadores analizados fue el porcentaje de pacientes que alcanzaron una expresión mínima de síntomas, definida como una puntuación MG-ADL de 0 o 1. Según los resultados presentados, este porcentaje aumentó progresivamente a medida que los participantes recibieron más ciclos. “Más tratamiento da como resultado una respuesta mejorada”, señaló el Dr. Howard durante la presentación.
¿Por qué es relevante en pacientes sin anticuerpos anti-AChR?
La miastenia gravis generalizada es una enfermedad autoinmune neuromuscular en la que los anticuerpos interfieren con la comunicación entre los nervios y los músculos, provocando debilidad que puede comprometer los ojos, la cara, las extremidades y los músculos responsables de la deglución y la respiración.
Aunque los anticuerpos contra el receptor de acetilcolina son frecuentes, existe un grupo de pacientes que no presenta anticuerpos anti-AChR detectables. En estos casos pueden identificarse otros autoanticuerpos, como los dirigidos contra la tirosina cinasa específica del músculo (MuSK) o la proteína 4 relacionada con el receptor de lipoproteínas de baja densidad (LRP4). Otros pacientes no presentan ninguno de estos marcadores y son clasificados como triple seronegativos.
Precisamente, ADAPT SERON evaluó el comportamiento de efgartigimod en estos subtipos, ampliando la información disponible más allá de la población anti-AChR positiva. Efgartigimod es un fragmento de anticuerpo humano IgG1 que se une al receptor neonatal Fc (FcRn). Esta interacción favorece una reducción de las inmunoglobulinas IgG circulantes, entre ellas los autoanticuerpos que pueden participar en la enfermedad.
El medicamento fue aprobado inicialmente en Estados Unidos en 2021 para adultos con miastenia gravis generalizada positivos para anticuerpos anti-AChR.
En mayo de 2026, la FDA amplió la indicación de efgartigimod intravenoso para el tratamiento de adultos con miastenia gravis generalizada, sin limitar la indicación al estado de anticuerpos anti-AChR. La misma actualización regulatoria también se refleja para la formulación subcutánea de efgartigimod con hialuronidasa.
¿Qué mostró ADAPT SERON?
El estudio incluyó 119 participantes con diagnóstico confirmado de miastenia gravis generalizada sin anticuerpos anti-AChR detectables y con una puntuación MG-ADL de al menos 5.
De los participantes, 58 fueron asignados inicialmente al grupo de efgartigimod:
- 32 eran triple seronegativos.
- 20 presentaban anticuerpos anti-MuSK.
- 6 tenían anticuerpos anti-LRP4.
La edad promedio del grupo tratado fue de 50,6 años, el 75,9 % eran mujeres y aproximadamente una cuarta parte había sido sometida previamente a una timectomía.
El tratamiento intravenoso se administró una vez por semana durante cuatro semanas, seguido de periodos entre ciclos. Para junio de 2026, el 80,5 % de los participantes permanecía en la fase abierta del estudio. Durante el periodo de un año, el perfil de seguridad de efgartigimod fue consistente con el observado en investigaciones anteriores y no se identificaron nuevas señales de seguridad inesperadas, de acuerdo con lo presentado durante la reunión.
Los resultados aportan evidencia adicional sobre el uso de terapias dirigidas al receptor FcRn en pacientes con distintos perfiles de autoanticuerpos y respaldan la investigación sobre el papel que pueden desempeñar las inmunoglobulinas patogénicas en diferentes subtipos de miastenia gravis generalizada.
Para la práctica clínica, estos hallazgos también ponen sobre la mesa un aspecto relevante: la ausencia de anticuerpos anti-AChR detectables no necesariamente implica que todos los pacientes tengan la misma respuesta terapéutica ni que la evaluación de la eficacia deba realizarse bajo los mismos parámetros. El seguimiento de la respuesta a través de varios ciclos puede aportar información adicional sobre el beneficio individual del tratamiento.









