Las metástasis orbitarias del cáncer de mama suelen presentarse como masas identificables en las imágenes, pero excepcionalmente pueden manifestarse como inflamación sin una lesión delimitada. Esta presentación puede confundirse con enfermedades autoinmunes, inflamación orbitaria idiopática o infecciones, retrasando la identificación de la causa.
El caso corresponde a una mujer de 51 años con antecedentes de carcinoma ductal invasivo en la mama izquierda y carcinoma ductal in situ en la derecha, tratados mediante mastectomía bilateral y terapias adyuvantes. Dos años después, consultó por un mes de hinchazón progresiva de los párpados derechos. La evaluación oftalmológica mostró edema periorbitario y quemosis, aunque conservaba una agudeza visual de 20/20 en ambos ojos.
La tomografía y la resonancia magnética revelaron infiltración de la grasa orbitaria y aumento de tamaño de los músculos extraoculares, especialmente del recto lateral, sin una masa definida. Ante la sospecha de inflamación orbitaria, recibió corticoides sistémicos a dosis altas, con mejoría parcial. Sin embargo, los síntomas reaparecieron durante la reducción del tratamiento y progresaron tras suspenderlo.
La persistencia de la inflamación motivó una biopsia de la grasa orbitaria y del músculo recto lateral derecho. El análisis histológico confirmó carcinoma mamario metastásico, demostrando que la infiltración tumoral podía simular un proceso inflamatorio sin formar una masa reconocible en las imágenes.
Tras el diagnóstico, la paciente inició tratamiento sistémico con ribociclib y fulvestrant, además de radioterapia orbitaria, con una respuesta clínica y radiológica marcada. El caso evidencia que la recurrencia metastásica puede aparecer después de un periodo sin enfermedad detectable y que la respuesta parcial a los corticoides no excluye una causa maligna.
Los autores identificaron seis casos previos publicados de metástasis orbitarias inflamatorias de cáncer de mama sin masa definida. Aunque se trata de una presentación excepcional, recomiendan considerar una biopsia temprana ante inflamación orbitaria persistente, atípica o resistente al tratamiento, especialmente en pacientes con antecedentes oncológicos, para evitar retrasos diagnósticos y orientar el manejo oportuno.
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