Las infecciones de transmisión sexual (ITS) muestran señales de disminución en Estados Unidos después de varios años de elevada incidencia. Sin embargo, los datos más recientes de vigilancia nacional consultados evidencian que la carga de estas enfermedades continúa siendo considerable, con más de 2,2 millones de casos de clamidia, gonorrea y sífilis notificados durante 2024.
De acuerdo con el informe provisional Sexually Transmitted Infections Surveillance, 2024, publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en septiembre de 2025, el número combinado de casos de estas tres infecciones disminuyó aproximadamente un 9 % respecto a 2023, lo que representa el tercer año consecutivo de reducción.
No obstante, la agencia federal advirtió que, pese a los avances, la cantidad de casos permanece un 13 % por encima de la registrada una década antes, mientras que la sífilis congénita continúa presentando una tendencia preocupante.
Más de 2,2 millones de infecciones notificadas en un solo año
El informe epidemiológico documentó 2.249.636 casos de clamidia, gonorrea y sífilis en Estados Unidos durante 2024.
La clamidia se mantuvo como la infección más frecuente entre las tres enfermedades analizadas, con 1.515.985 casos, seguida de la gonorrea, con 543.409 diagnósticos, y la sífilis, con 190.242 casos correspondientes a sus diferentes estadios.
Aunque estas cifras representan una disminución frente a los 2.459.136 casos notificados en 2023, los investigadores advierten que la reducción de los diagnósticos no debe interpretarse como la desaparición del riesgo de transmisión.
La vigilancia epidemiológica depende de factores como el acceso a pruebas diagnósticas, la búsqueda de atención médica, las estrategias de detección y los sistemas de notificación, por lo que las tendencias deben analizarse considerando estas variables.
Gonorrea, clamidia y sífilis muestran una reducción de casos
Entre los principales hallazgos del informe se encuentra la disminución de los diagnósticos de las tres infecciones de transmisión sexual incluidas en la vigilancia nacional.
Los casos de clamidia disminuyeron un 8 % entre 2023 y 2024, marcando el segundo año consecutivo de reducción.
Por su parte, la gonorrea presentó una disminución cercana al 10 %, con lo que acumuló tres años consecutivos de descenso.
En cuanto a la sífilis primaria y secundaria, consideradas las etapas más infecciosas de la enfermedad, los casos disminuyeron aproximadamente un 22 % respecto a 2023.
Estos resultados representan una señal favorable en el comportamiento epidemiológico de las ITS. Sin embargo, los CDC señalan que las tendencias nacionales pueden ocultar diferencias importantes entre comunidades, regiones y grupos poblacionales.
Además, aunque los diagnósticos disminuyeron, el número total de infecciones continúa siendo elevado, lo que mantiene la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención.
La sífilis congénita continúa aumentando pese a la reducción general
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es la persistencia del aumento de la sífilis congénita, una infección que puede transmitirse de una mujer embarazada al feto durante la gestación.
Durante 2024 se notificaron 3.941 casos de sífilis congénita en Estados Unidos, aproximadamente un 2 % más que en 2023.
Esta cifra representa el duodécimo año consecutivo de incremento y evidencia un problema que no sigue la misma tendencia de reducción observada en otras manifestaciones de la sífilis.
Según los CDC, los casos notificados de sífilis congénita son aproximadamente 700 % más elevados que una década antes.
La infección durante el embarazo puede ocasionar consecuencias graves, entre ellas muerte fetal, parto prematuro, bajo peso al nacer, complicaciones neonatales y afectaciones en la salud del recién nacido.
Sin embargo, muchas de estas consecuencias pueden prevenirse mediante pruebas de detección durante el embarazo, diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado con penicilina.
Estos hallazgos subrayan la importancia de fortalecer la atención prenatal y garantizar que las mujeres embarazadas tengan acceso a servicios de prevención, seguimiento y tratamiento.
Las infecciones pueden avanzar sin síntomas evidentes
Uno de los principales desafíos para el control de las infecciones de transmisión sexual es que muchas pueden desarrollarse sin producir síntomas, especialmente durante las primeras etapas.
La clamidia y la gonorrea pueden permanecer sin manifestaciones clínicas, lo que dificulta su identificación y favorece que algunas personas transmitan la infección sin conocer su diagnóstico.
Cuando no se tratan oportunamente, estas infecciones pueden ocasionar complicaciones como enfermedad inflamatoria pélvica, infertilidad y embarazo ectópico, además de otras consecuencias según el microorganismo y el lugar de infección.
La sífilis también puede atravesar etapas en las que los signos iniciales desaparecen, aunque la infección permanezca en el organismo.
Por esta razón, la ausencia de síntomas no descarta una infección de transmisión sexual, y las pruebas diagnósticas constituyen una herramienta fundamental para identificar casos que de otra manera podrían pasar desapercibidos.
Prevención y diagnóstico temprano, claves para mantener la reducción
Ante este panorama, los CDC destacan la importancia de continuar fortaleciendo las estrategias de prevención y control de las ITS.
Entre las herramientas disponibles se encuentran las pruebas de detección, el acceso temprano al tratamiento, la educación sexual y el uso adecuado del preservativo, así como nuevas alternativas diagnósticas que facilitan la identificación de infecciones.
La agencia también señala el papel de innovaciones como las pruebas de autodiagnóstico, los análisis realizados en el punto de atención y la profilaxis posexposición con doxiciclina (doxy-PEP) para determinados grupos de pacientes, de acuerdo con las recomendaciones clínicas.
Esta última estrategia no está indicada para toda la población y requiere valoración médica individualizada.
Aunque las cifras estadounidenses muestran una disminución en los diagnósticos de clamidia, gonorrea y sífilis, el aumento persistente de la sífilis congénita evidencia que los avances no se distribuyen de manera uniforme.
El desafío para los sistemas de salud consiste en mantener la reducción de las infecciones, ampliar el acceso a pruebas y tratamientos, y fortalecer la prevención de complicaciones.
La disminución de los casos representa una señal positiva, pero los más de 2,2 millones de diagnósticos registrados en un año confirman que las infecciones de transmisión sexual continúan siendo una prioridad para la salud pública estadounidense.
Fuente de consulta: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Sexually Transmitted Infections Surveillance, 2024 (Provisional). Publicado el 24 de septiembre de 2025. https://www.cdc.gov/sti-statistics/annual/index.html









