La portoenterostomía de Kasai es el tratamiento de elección para la atresia biliar y puede restaurar el flujo de bilis, permitiendo que muchos niños sobrevivan durante años con su hígado nativo. Sin embargo, la colangitis recurrente sigue siendo una de las complicaciones más frecuentes y graves después de la cirugía, con tasas reportadas que pueden alcanzar hasta el 93 % de los pacientes.
Un reciente reporte clínico describe dos casos pediátricos que revelan una causa poco reconocida de esta complicación: la obstrucción mecánica del asa biliar del asa de Roux, una alteración capaz de generar estasis de bilis y episodios repetidos de infección, incluso cuando la cirugía inicial fue considerada exitosa.
Los pacientes fueron sometidos a cirugía de Kasai durante los primeros dos meses de vida y lograron una adecuada depuración de la ictericia. Sin embargo, comenzaron a presentar múltiples episodios de colangitis. Uno de ellos desarrolló infecciones a los 1, 2, 3 y 4 meses después de la intervención, mientras que el segundo registró episodios recurrentes entre los 7 y 18 meses posteriores a la cirugía.
A pesar del uso repetido de antibióticos y de estudios convencionales que no identificaron alteraciones significativas, los síntomas persistieron. La clave diagnóstica apareció mediante gammagrafía hepatobiliar, que mostró una adecuada excreción de bilis desde el hígado, pero con acumulación y estancamiento dentro del asa biliar de Roux.
La exploración quirúrgica confirmó la presencia de adhesiones densas que comprimían segmentos críticos del circuito intestinal reconstruido. Esta obstrucción provocaba dilatación del asa biliar y retención de bilis, creando un entorno favorable para infecciones recurrentes.
Tras realizar adhesiolisis, resección de los segmentos obstruidos y reconstrucción de las anastomosis, ambos pacientes mostraron una evolución favorable. Uno de ellos no volvió a presentar episodios de colangitis durante 33 meses de seguimiento, mientras que en el segundo la frecuencia de las infecciones disminuyó de manera marcada, pasando de cinco episodios en pocos meses a solo tres eventos durante casi dos años.
Además de la reducción de las infecciones, los investigadores observaron normalización de las pruebas hepáticas y mejoría en los parámetros de crecimiento, lo que respalda el impacto clínico de corregir este problema mecánico.
Los autores destacan que la colangitis después de la cirugía de Kasai suele atribuirse a factores infecciosos e inmunológicos. Sin embargo, estos casos demuestran que una obstrucción parcial del asa de Roux puede ser una causa tratable y potencialmente reversible, especialmente en pacientes con infecciones recurrentes que no responden adecuadamente al tratamiento médico.
El reporte subraya la importancia de considerar estudios funcionales del drenaje biliar cuando la colangitis persiste tras una portoenterostomía aparentemente exitosa, ya que identificar una obstrucción corregible podría evitar daño hepático progresivo y retrasar la necesidad de trasplante.
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