Estudios sugieren beneficios en pacientes con depresión resistente, esquizofrenia y trastorno bipolar, pero especialistas advierten que todavía no existe evidencia suficiente para recomendarla como tratamiento estándar.
La dieta cetogénica, utilizada desde hace más de un siglo para tratar la epilepsia resistente a medicamentos, está despertando un creciente interés en el campo de la psiquiatría. Investigaciones recientes exploran si este patrón alimentario, caracterizado por un alto consumo de grasas y una reducción significativa de carbohidratos, podría convertirse en una terapia complementaria para enfermedades como la depresión resistente al tratamiento, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
La salud metabólica y la salud mental, un vínculo cada vez más estudiado

Los investigadores señalan que muchas personas con trastornos mentales graves también presentan disfunción metabólica, una condición que puede favorecer la inflamación cerebral, el estrés oxidativo y alteraciones en la función de las mitocondrias, factores que podrían agravar los síntomas psiquiátricos. La dieta cetogénica busca modificar el metabolismo del organismo para utilizar grasas como fuente principal de energía, un cambio que podría influir positivamente en la función cerebral.
Un metaanálisis publicado en 2025 encontró que las dietas cetogénicas se asociaron con una reducción leve a moderada de los síntomas depresivos, especialmente en quienes lograron mantener un estado de cetosis. Asimismo, pequeños ensayos clínicos han reportado mejoras en pacientes con esquizofrenia y trastorno bipolar, tanto en los síntomas psiquiátricos como en algunos indicadores de salud metabólica. Sin embargo, los expertos enfatizan que la mayoría de estos estudios incluyen un número reducido de participantes y requieren mayor confirmación.
No está exenta de riesgos

Los especialistas advierten que la dieta cetogénica no debe iniciarse sin supervisión médica. Entre los posibles efectos adversos se encuentran la llamada gripe cetogénica, deficiencias nutricionales e incluso episodios de manía o hipomanía en algunos pacientes. Además, puede interactuar con determinados medicamentos psiquiátricos, por lo que es indispensable realizar un seguimiento clínico y de laboratorio.
Aunque los resultados son alentadores y existen múltiples ensayos clínicos en marcha, la evidencia disponible todavía no es suficiente para recomendar la dieta cetogénica como tratamiento estándar en psiquiatría. Los investigadores coinciden en que serán necesarios estudios más amplios y de mayor duración antes de definir su verdadero papel en el manejo de estas enfermedades.




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