Una complicación gastrointestinal poco frecuente tras el esquema TCbHP llevó al cambio del tratamiento en una paciente con cáncer de mama HER2 positivo. El caso resalta la importancia de reconocer tempranamente la colitis inducida por quimioterapia para evitar complicaciones graves sin comprometer la terapia oncológica.
Una mujer de 53 años con cáncer de mama invasivo HER2 positivo (estadio IIA) recibió su primer ciclo de quimioterapia adyuvante con docetaxel, carboplatino, trastuzumab y pertuzumab (TCbHP) tras una mastectomía. Una semana después desarrolló dolor abdominal intenso y diarrea. La colonoscopia evidenció inflamación difusa del colon compatible con colitis, mientras que los estudios descartaron causas infecciosas.
Aunque los síntomas mejoraron con tratamiento de soporte, la paciente presentó una recaída más severa tras el segundo ciclo, con una úlcera en colon ascendente e histopatología compatible con colitis activa. Ante la recurrencia, el equipo multidisciplinario sustituyó el esquema por THP (nab-paclitaxel semanal, trastuzumab y pertuzumab), manteniendo la terapia anti-HER2 y retirando los fármacos considerados más probablemente implicados.
Tras el cambio de tratamiento, la paciente completó seis ciclos de quimioterapia y 17 ciclos de terapia dirigida sin nuevos episodios de colitis. La colonoscopia confirmó la cicatrización de la lesión y, en la reevaluación realizada dos años después, no existían signos de recurrencia del cáncer.
Los autores señalan que, aunque la colitis inducida por quimioterapia es infrecuente, puede evolucionar hacia complicaciones potencialmente mortales, como necrosis o perforación intestinal. Este sería el primer caso descrito de colitis asociado al esquema TCbHP, lo que subraya la necesidad de mantener un alto índice de sospecha ante síntomas gastrointestinales persistentes durante el tratamiento oncológico.
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