Colombia continúa en emergencia tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado a las 7:34 a. m. del lunes 10 de agosto, cuyo epicentro fue localizado en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), se trata del sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI. El movimiento fue ampliamente sentido en distintas regiones del país y también se reportó en Panamá y Venezuela.
A medida que avanzan las labores de búsqueda y rescate, el balance de víctimas continúa aumentando. El más reciente reporte de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) registra 181 personas fallecidas y 1.310 heridas. Las cifras permanecen sujetas a actualización debido a que continúan las evaluaciones de daños y las operaciones de rescate.
Cali y Pereira, entre las zonas más afectadas
Las mayores afectaciones se concentran en el occidente y centro del país, particularmente en Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, cinco de las capitales que permanecen bajo alerta roja.
En Cali, los organismos de socorro mantienen operaciones de búsqueda en estructuras que colapsaron y en las que todavía podrían encontrarse personas atrapadas. El alcalde Alejandro Eder informó sobre el colapso total de una estructura en el sector de Capri, donde se calcula que habría varias personas atrapadas.
En Pereira, una de las ciudades con mayor número de víctimas, también se han concentrado esfuerzos de rescate. Entre las afectaciones se encuentran daños estructurales, viviendas afectadas y problemas en infraestructura crítica. El impacto no se limita a las edificaciones residenciales. También se han reportado daños en hospitales, vías, aeropuertos, sistemas de transporte, acueductos, redes eléctricas, telecomunicaciones e instituciones educativas.
Afectaciones en la infraestructura de salud, aeropuertos y servicios esenciales
La emergencia representa además un desafío para la capacidad de respuesta del sistema sanitario. De acuerdo con el reporte de Asocapitales, diez hospitales de Cali quedaron inhabilitados, mientras que en Pereira se registraron daños importantes en infraestructura sanitaria. Esta situación puede limitar la capacidad de atención precisamente cuando aumenta la demanda de servicios médicos por personas heridas y afectadas por el desastre.
La afectación de hospitales y otros servicios esenciales obliga a activar mecanismos de contingencia para mantener la atención de urgencias, garantizar la continuidad de los servicios y facilitar la evacuación o traslado de pacientes cuando sea necesario.
El terremoto también provocó interrupciones en infraestructura estratégica. Siete aeropuertos reportaron suspensión de operaciones por afectaciones relacionadas con el sismo: Pereira, Manizales, Cali, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.
También se reportaron afectaciones en sistemas de acueducto, energía y telecomunicaciones, especialmente en sectores del Eje Cafetero y otras zonas impactadas. Estas interrupciones pueden complicar la llegada de ayuda humanitaria, el traslado de pacientes y la coordinación de los equipos de emergencia.
Más de 40 réplicas y monitoreo permanente
Después del movimiento principal, el SGC ha registrado múltiples réplicas. En las primeras horas se habían contabilizado 18 eventos, con magnitudes entre 1,4 y 4,8; posteriormente, el número aumentó mientras continuaba el monitoreo de las regiones Pacífica y Andina. El SGC advierte que las réplicas pueden presentarse durante días, semanas o incluso meses después de un sismo de gran magnitud.
Sin embargo, la ocurrencia de réplicas no significa que pueda predecirse un nuevo terremoto. El organismo científico recuerda que actualmente no existe un método científicamente comprobado para predecir cuándo ocurrirá un sismo ni sus réplicas.
Una de las preguntas que ha surgido tras el terremoto es por qué el movimiento se sintió con tanta intensidad pese a encontrarse a más de 100 kilómetros de profundidad. El SGC explica que la magnitud del evento fue determinante. Aunque no se trató de un sismo superficial, la enorme cantidad de energía liberada permitió que el movimiento fuera percibido en una extensa zona del territorio nacional.
El evento también está relacionado con la dinámica tectónica de la región del Pacífico colombiano, donde la placa de Nazca se hunde por debajo de la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción que genera una importante actividad sísmica.
Colombia mantiene activados sus mecanismos de emergencia
Las autoridades nacionales y locales mantienen activos los protocolos de atención y recuperación mientras continúan las evaluaciones de daños.
El SGC recordó que su función principal es monitorear y analizar la actividad sísmica, mientras que la evaluación y atención de los daños ocasionados por el evento corresponde a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y a las autoridades responsables de la respuesta a emergencias. La prioridad durante las próximas horas continúa siendo la búsqueda y rescate de personas atrapadas, atención de los heridos, evaluación de estructuras, restablecimiento de servicios esenciales y protección de las comunidades afectadas.
A más de 24 horas del terremoto, Colombia enfrenta una emergencia que continúa evolucionando. Con 181 fallecidos y 1.310 heridos en el último balance corroborado, las cifras podrían aumentar a medida que los equipos de rescate ingresen a estructuras afectadas y se completen las evaluaciones de daños.
El llamado de las autoridades es a mantener la calma, evitar acercarse a estructuras que presenten daños y consultar únicamente información proveniente de fuentes oficiales.
*Cifras preliminares y sujetas a actualización.









