El Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR) hizo un llamado a familias, cuidadores, médicos primarios y pediatras para reconocer los síntomas de alerta del cáncer de hueso en niños y adolescentes, con el objetivo de favorecer un diagnóstico temprano y una referencia oportuna a servicios especializados en oncología pediátrica.
La institución explicó que esta iniciativa busca fortalecer la detección temprana desde el primer nivel de atención, ya que identificar la enfermedad en sus etapas iniciales puede mejorar significativamente la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.
El cáncer primario de hueso es una enfermedad poco común que afecta principalmente a niños, adolescentes y adultos jóvenes. Entre los tipos más frecuentes se encuentran el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing, ambos caracterizados por requerir un manejo multidisciplinario y altamente especializado.
Según el informe Cáncer en Puerto Rico 2018-2022 del Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, los casos de cáncer infantil en menores de 15 años representaron el 0,4 % de todos los cánceres reportados en la isla durante ese periodo. En total, 325 niños y niñas fueron diagnosticados con algún tipo de cáncer y se registraron 35 defunciones.
El informe también señala que los tumores de huesos y articulaciones forman parte de los cánceres que afectan a adolescentes y adultos jóvenes, especialmente a varones entre los 20 y 34 años, lo que refuerza la necesidad de mantener un alto índice de sospecha clínica frente a síntomas persistentes.
La Dra. Rocío K. Rivera Valentín, hematóloga-oncóloga pediátrica e investigadora del CCCUPR, explicó que estos tumores pueden presentarse desde las primeras etapas de la adolescencia, incluso en pacientes a partir de los 10 años. «Exhorto a los padres, cuidadores, médicos primarios y pediatras a no atribuir un dolor óseo persistente al crecimiento o a la práctica deportiva sin una evaluación médica adecuada», expresó la especialista.
Asimismo, enfatizó que cuando el dolor en los huesos se prolonga durante varias semanas, interfiere con las actividades diarias o despierta al paciente durante la noche, es indispensable realizar una evaluación médica. «La detección temprana continúa siendo una herramienta fundamental para ofrecer tratamientos oportunos y mejorar los resultados clínicos«.
Principales síntomas de alerta
Los especialistas del CCCUPR recomendaron prestar atención a los siguientes signos:
- Dolor persistente en huesos o articulaciones.
- Inflamación o presencia de una masa en brazos, piernas o pelvis.
- Dificultad para caminar o limitación del movimiento.
- Fracturas ocasionadas por traumatismos mínimos.
- Fatiga, pérdida de peso o disminución de la actividad física habitual.
¿Cómo se confirma el diagnóstico?
Para confirmar la enfermedad, los especialistas recurren a diferentes pruebas diagnósticas, entre ellas:
- Radiografías para identificar alteraciones óseas.
- Resonancia magnética (MRI) para evaluar la extensión local del tumor.
- Tomografía computarizada (CT Scan) para determinar si existe compromiso en otras partes del cuerpo.
- PET-CT o gammagrafía ósea para detectar una posible diseminación.
- Pruebas de laboratorio complementarias.
- Biopsia, considerada el estándar definitivo para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento más adecuado.
«La biopsia es esencial para identificar el tipo específico de tumor y diseñar un plan terapéutico individualizado. Cada paciente merece una atención integral respaldada por equipos especializados en oncología pediátrica y por la investigación científica más actualizada», señaló la Dra. Rivera Valentín.
Por su parte, la Dra. Elba Caraballo, subdirectora ejecutiva del CCCUPR, destacó que la investigación, la educación y la atención clínica constituyen los principales pilares de la institución. «En el Centro Comprensivo de Cáncer trabajamos para integrar la investigación, la educación y la atención clínica con el propósito de transformar el conocimiento científico en mejores oportunidades para nuestros pacientes. Fortalecer la formación de investigadores y especialistas representa una inversión en el futuro de la salud de Puerto Rico y en la lucha contra el cáncer infantil«.
De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), aunque los cánceres primarios de hueso son poco frecuentes, reconocer sus síntomas y acceder rápidamente a servicios especializados puede mejorar de forma significativa el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.
El Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico reiteró su compromiso con la investigación, la educación, el alcance comunitario y la difusión de información basada en evidencia científica, con el propósito de fortalecer la detección temprana y facilitar el acceso oportuno a servicios especializados para las personas con sospecha o diagnóstico de cáncer.









