El diagnóstico de asma no significa que un niño deba limitar su participación en la escuela, la educación física o los deportes. Con un tratamiento adecuado, un plan de acción actualizado y seguimiento médico, los menores pueden mantener una vida activa y reducir el riesgo de crisis durante el año escolar.
“Ser asmático no quiere decir que tú no vas a participar de educación física, no vas a ser atleta, te vas a quedar sentado en el banco”, afirmó la Dra. Brenda Mariola Rivera Reyes, neumóloga pediátrica del Puerto Rico Children’s Hospital.
La escuela puede presentar múltiples desencadenantes
El asma es una inflamación crónica de las vías respiratorias que puede dificultar el paso del aire. Durante el año escolar, los niños pueden exponerse a distintos factores capaces de desencadenar síntomas.

“Los retos que tenemos dentro de las escuelas es que obviamente van a coger catarros, infecciones virales de la vía respiratoria”, explicó la especialista. A esto se suman el polvo del Sahara, los cambios de humedad y las esporas de hongos, particularmente después de lluvias, tormentas o huracanes.
La especialista enfatizó que estos episodios pueden reducirse cuando el asma se mantiene controlada y se utilizan los medicamentos según las indicaciones del pediatra o neumólogo pediátrico.
El plan de acción debe llegar a la escuela
Una herramienta fundamental es el plan de acción para el asma, que permite establecer qué síntomas debe reconocer el menor y qué medidas deben tomarse ante una exacerbación. “Todas las escuelas a este punto, ya en Puerto Rico es ley, que todos los asmáticos tienen que tener su plan de acción dentro de la escuela”, señaló la especialista.
El documento también permite establecer si el estudiante está preparado para administrarse por sí mismo su medicamento de rescate o si necesitará asistencia. Esta decisión debe realizarla el pediatra o neumólogo pediátrico.
En el caso de estudiantes que practican deportes o participan en educación física, el plan puede contemplar el uso de albuterol antes de la actividad, cuando así lo haya indicado su médico.
El inhalador también necesita técnica
Uno de los errores más frecuentes ocurre al utilizar directamente el inhalador en la boca. “Muchas personas lo usan directamente en la boca y eso es incorrecto”, explicó la especialista. La dificultad para coordinar la inhalación con la activación del dispositivo puede provocar que gran parte del medicamento termine depositándose en la garganta en lugar de llegar a los pulmones.
Por ello, la especialista recomienda utilizar un espaciador o cámara, que facilita la administración y permite que una mayor cantidad del medicamento llegue a las vías respiratorias.
El asma no debe sacar al niño del deporte
La actividad física continúa siendo importante para la salud pulmonar. Un niño con asma controlada puede participar en educación física y practicar deportes, aunque durante una crisis debe suspender la actividad y seguir su plan de acción.
“Hay muchos atletas olímpicos que son asmáticos y son olímpicos y han ganado medallas”, recordó la neumóloga.
Para la Dra. Rivera Reyes, el objetivo del tratamiento es precisamente evitar que la enfermedad limite la vida cotidiana. “Con los tratamientos como se debe, el niño va a ser igual que el resto del mundo”, concluyó.









