La atención oportuna y especializada de niños con trauma severo depende de protocolos claros, personal entrenado y salas de emergencia preparadas, una realidad que expertos buscan fortalecer en Puerto Rico mediante educación, comunicación y nuevas iniciativas hospitalarias.
Protocolos y educación especializada
Actualmente, en Puerto Rico se utilizan las mismas guías internacionales que se aplican en adultos, adaptadas a las características pediátricas. “Si un niño presenta signos de trauma severo, debe ser trasladado directamente a un centro capacitado. No podemos llevarlo a un CDT o a un hospital que no cuente con sangre ni equipo especializado”, aclaró la Dra, Milagros Martín, emergencióloga y directora del programa de emergencias médicas pediátricas del Recinto de Ciencias Médicas.
También destacó la relevancia de programas de capacitación como PALS y PEPP, orientados a personal médico y paramédico. “La educación y el entrenamiento son claves para garantizar la supervivencia y recuperación de estos pacientes”, añadió.
Proyecto “Peds Ready”
Una de las iniciativas más recientes es la implementación piloto del proyecto “Peds Ready”, que busca certificar salas de emergencia preparadas para atender pacientes pediátricos. “Seleccionamos 10 hospitales alrededor de la isla que serán evaluados para asegurar que tengan equipo, personal entrenado y protocolos claros”, explicó.
“Queremos concienciar a los hospitales y administradores para que se comprometan a preparar sus salas de emergencia. No se trata de una gran inversión económica, sino de voluntad y organización”, sostuvo.
El peso de la comunicación y la infraestructura
La doctora subrayó que mejorar la comunicación entre los equipos prehospitalarios y hospitalarios es fundamental. “Muchas veces no se nos notifica con tiempo la llegada de un paciente pediátrico politraumatizado, y eso puede retrasar la atención. Si sabemos su edad, peso y condición con antelación, podemos prepararnos para recibirlo adecuadamente”, afirmó.
Trauma y maltrato infantil
La conversación también abordó una realidad dolorosa: el maltrato infantil. “El maltrato es trauma y muchas veces se presenta con lesiones sutiles que pueden pasarse por alto. Cualquier hematoma en un niño menor de cuatro meses es una bandera roja”, alertó.
La doctora celebró la campaña que lideran el Departamento de Salud de Puerto Rico, el Departamento de la Familia de Puerto Rico y la Comisión de Paz para la Niñez para entrenar al personal de salud a identificar señales de abuso.
“Este es un trabajo de muchas capas: prevención en el hogar, entrenamiento profesional, preparación hospitalaria y políticas públicas efectivas. Queremos que cada sala de emergencia en Puerto Rico esté lista para atender a un niño en crisis”, concluyó la Dra. Martín.








