¿Puede el VPH causar cáncer de esófago? La evidencia crece, pero aún no es concluyente

original web 2026 08 05t144640.341
Aunque el VPH ha sido detectado en algunos casos de cáncer de esófago, la evidencia científica aún no confirma una relación causal.

El virus del papiloma humano (VPH) ha sido reconocido como el agente causal de varios tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de cuello uterino, anal, peneano, vulvar, vaginal y orofaríngeo. Ahora, diversos estudios exploran si también podría desempeñar un papel en el desarrollo del cáncer de esófago, aunque la evidencia científica aún no permite establecer una relación definitiva.

male,doctor,treating,female,uterine,diseases,at,hospital,table,,discussing

Según una revisión reciente, entre el 13 % y el 35 % de los casos de adenocarcinoma esofágico (EAC), el subtipo más frecuente en Estados Unidos, presentan resultados positivos para VPH. No obstante, estas cifras varían considerablemente entre regiones y poblaciones estudiadas.

La mayor parte de la investigación sobre esta posible asociación proviene de Asia, donde la incidencia del cáncer de esófago es mucho mayor que en países occidentales. Mientras que en Estados Unidos se estima que se diagnosticarán 22.530 nuevos casos durante 2026, a nivel mundial la cifra supera los 500.000 casos anuales.

Para el Dr. Allan Lima Pereira, investigador del Moffitt Cancer Center, es probable que la proporción de tumores relacionados con el VPH en Estados Unidos sea significativamente menor. «Si el VPH tiene alguna relación con el desarrollo del cáncer de esófago, probablemente represente un porcentaje muy bajo de los casos, muy por debajo del 20 % que suele reportarse en algunos estudios asiáticos», explicó el especialista.

Las pistas científicas existen, pero no prueban una causa directa

Diversas investigaciones han identificado indicios que respaldan una posible participación del VPH en el desarrollo del cáncer esofágico. Uno de ellos es la presencia de lesiones papilomatosas en el esófago, similares a las observadas en otros órganos donde el VPH sí ha demostrado capacidad para inducir cambios celulares cancerosos.

Además, algunos estudios encontraron una asociación entre los genotipos VPH-16 y VPH-18, considerados de alto riesgo oncogénico, y lesiones precursoras como el esófago de Barrett con displasia, así como con el propio adenocarcinoma esofágico.

Los investigadores también observaron que la carga viral y la integración del ADN del VPH aumentaban conforme progresaba la enfermedad, desde la metaplasia hasta la displasia y posteriormente el cáncer.

Un posible factor adicional, no el único responsable

view,in,microscopic,of,koilocyte,cell,criteria,of,hpv,(human

Otra observación que ha despertado interés es que, desde la década de 1970, la incidencia del adenocarcinoma esofágico en países occidentales ha aumentado aproximadamente un 600 %, mientras que la relación de este tumor con el esófago de Barrett ha disminuido progresivamente.

Este fenómeno ha llevado a algunos investigadores a plantear que el VPH podría actuar como un cofactor junto con otros factores de riesgo, en lugar de ser el único desencadenante de la enfermedad. Una reciente metaanálisis que incluyó más de 13.000 pacientes encontró asociaciones significativas entre los genotipos VPH-16 y VPH-18 y el cáncer de esófago.

Otro análisis aún más amplio, con 18.913 casos, reportó una prevalencia global del VPH del 31 %, aunque señaló que la infección fue mucho más frecuente en el carcinoma escamoso de esófago (ESCC) que en el adenocarcinoma. Los autores concluyeron que, aunque existe una asociación epidemiológica, la evidencia disponible no permite afirmar que el VPH sea un causante directo del cáncer de esófago, especialmente en el caso del adenocarcinoma.

De acuerdo con el Dr. Pereira, los hallazgos resultan más consistentes cuando se analizan los carcinomas escamosos, ya que otros cánceres claramente relacionados con el VPH, como el orofaríngeo, también tienen este origen celular. «Si se profundiza en la literatura pueden encontrarse algunos datos que sugieren una asociación del VPH con ciertos adenocarcinomas, pero demostrar una relación de causalidad sería muy difícil. La impresión es que, en estos casos, el virus actuaría más como un espectador que como el verdadero impulsor del cáncer», afirmó.

Pese al creciente número de investigaciones, las principales guías internacionales todavía no incluyen el VPH como biomarcador en la evaluación del cáncer de esófago.

La National Comprehensive Cancer Network (NCCN) no recomienda realizar pruebas de VPH en estos pacientes, mientras que la American Cancer Society reconoce que el virus ha sido detectado en algunos casos, especialmente en Asia y Sudáfrica, pero aclara que no ha demostrado ser un factor de riesgo establecido en otras regiones, como Estados Unidos.

Los especialistas coinciden en que todavía existen numerosos factores que dificultan obtener conclusiones definitivas, entre ellos las diferencias geográficas, los distintos subtipos histológicos, así como la variabilidad en las técnicas utilizadas para detectar el virus. «Mi opinión es que la evidencia actual aún no alcanza para establecer al VPH como una causa definitiva del cáncer de esófago. Sin embargo, tampoco creo que deba descartarse por completo. La historia todavía no ha terminado», concluyó el Dr. Allan Lima Pereira.

Fuente original aquí

Últimos artículos

Accede a la revista sobre Mieloma Múltiple

ingresa tus datos para
recibir la revista por email